25 de diciembre de 2016

El maestro del suspense

Imagen: Espacio Fundación Telefónica.
Voy con un poco de retraso con esta entrada; me habría gustado escribirla mucho antes, desde el día que visité la exposición, pero no me ha sido posible...

Si vas a pasar por Madrid de aquí al 5 de febrero de 2017, te recomiendo que no te pierdas hacer una parada en el emblemático edificio de la Fundación Telefónica, en la Gran Vía, para ver la exposición Hitchcock, más allá del suspense, que se inauguró el pasado 5 de octubre; y desde luego si te gusta Hitchcock, entonces sí que no tienes excusa para no pasar por allí.

Como no podía ser de otra manera, toda la exposición gira en torno a la figura de este gran director, y es la primera que se organiza sobre él en nuestro país. En ella podremos hacer un completísimo recorrido por su vida, su obra, sus iconos que con el tiempo se han convertido en auténticos clásicos, las personas que colaboraron con él, sus guiones tan geniales, su visión de la época en la que vivió, y que se reflejaba en sus películas, y también su manera de representar a las mujeres.

El recorrido se ha dividido en cinco zonas: empezaremos por el bloque Introducción, en el que entre otras cosas veremos un cronograma que refleja tanto los momentos más importantes de su vida como los años en los que vieron la luz cada una de sus películas. Conoceremos detalles de lo más interesantes, como su relación con el cine, que fue de lo más prematura; y también sobre sus colaboradores, con los que mantenía una relación laboral muy estrecha. Después pasaremos al bloque denominado El toque Hitchcock, en el que se hace hincapié principalmente en los aspectos técnicos utilizados por el director, desde recursos como la superposición de imágenes o la ralentización de las mismas, hasta la siempre omnipresente música que acompaña a las escenas de sus películas. También se nos darán a conocer aspectos sobre su lucha contra la censura y sobre los recursos que utilizaba, algunos de los cuales fueron pioneros.

Loop utilizado para el rodaje de La ventana indiscreta.
En el bloque Mujeres y hombres se hace referencia a las relaciones entre ambos sexos (madre-hijo, relaciones amorosas complicadas...), así como a la visión que el director tenía sobre el deseo, que es uno de los motores centrales de sus películas; en Hitchcock y su tiempo: el arte y la arquitectura veremos la forma que el cineasta tenía de reflejar tanto su época como el contexto artístico y cultural en el que vivió: además de introducir en sus cintas espacios fácilmente reconocibles por la gente de su época, también utilizó la alta costura para darle más glamour a sus películas. Precisamente en este bloque de la exposición podremos ver una interesante muestra de algunos de los vestidos que las protagonistas utilizaron. Pero no todo es glamour, ya que el director era también un experto en reflejar elementos de lo más cotidiano, desde los coches hasta los paisajes, por poner dos ejemplos.

Superposiciones de Los pájaros.
Por último, en El revés de la trama: Hitchcock, las apariencias y los trucos, conoceremos las formas que el director tenía de engañar al espectador. Y también nos hablarán de la costumbre que tenía, y que es conocida supongo que por todo el mundo, de aparecer brevemente en todas sus películas, algo que empezó a hacer ya en 1927.

Si además visitáis la exposición con niños, os interesará saber que hay una serie de talleres gratuitos y actividades encaminadas a dar a conocer la figura de Hitchcock a los más pequeños. También hay visitas comentadas (son de acceso libre, no hace falta reservar aunque viendo el éxito de la exposición, supongo que será difícil acceder a ellas), y tenemos la opción de realizar el recorrido con un guía, para lo cual sí es necesario contactar con la Fundación. Además, durante los últimos días de diciembre y los primeros días de enero, se ha puesto en marcha el programa Abierto por vacaciones, en el que se organizan actividades dirigidas a niños de entre 6 y 12 años.

Sin duda, esta exposición es una actividad diferente para hacer en esta época navideña; y, sobre todo:
Alfred Hitchcok le recuerda que Psicosis debe verse desde el comienzo. Nadie, absolutamente nadie, podrá entrar en la sala una vez empezada la película. Y cuando haya visto Psicosis, no revele el final; no tenemos otro.

8 de noviembre de 2016

Basura blanca

El término "basura blanca" no es nuevo ni lo ha inventado ningún periódico estadounidense; ya viene de muy lejos y servidora lo leyó por primera vez en la novela de Margaret Mitchell, Lo que el viento se llevó, por ser el término con el que se referían los "negros de casa", es decir, los esclavos de las plantaciones de los grandes terratenientes, a los blancos pobretones que malvivían en casas destartaladas con un pequeño terreno que apenas les daba para vivir. Ese término, con carácter peyorativo de definir a quien tenía menos y vivía peor que los esclavos, aparece y desaparece de la sociedad americana pero nunca ha dejado de existir y, curiosamente, en estos extraños tiempos que vivimos vuelve a aparecer, pero con una nueva característica de "reinvidicación".

De un tiempo a esta parte estamos descubriendo nuevos términos étnicos, de esas cosas que se pueden decir y no se pueden decir porque son o no son ofensivas y es todo muy complicado porque, hasta con la mejor intención, casi nadie se libra de decir algo que a alguien le parecerá ofensivo. Porque, la verdad, vivimos en una época del mundo en la que todo es susceptible de ser ofensivo, absolutamente todo, y nos tenemos que plantear el hablar y exponer nuestros pensamientos no como personas libres y anónimas que somos y sí como si fuéramos altos cargos de la administración, ya que tal parece que todo lo que digamos en cualquier momento nos puede estallar en la cara y podemos ser "acusados" de casi cualquier cosa terrible. Sin embargo, a los que ocupan altos puestos públicos parece que lo que les hace simpáticos a su público es, precisamente, lo contrario, y ese uso y abuso del lenguaje ofensivo y el "dale caña" ya es, desgraciadamente, una premisa fundamental para hacerse popular.

Pero a ustedes y a mí, ciudadanos tan encantadores como anónimos, no solo no nos viene bien ese tipo de lenguaje; casi todos tenemos nuestro rastro personal, como brillante baba de caracol, en las redes sociales, y cualquiera puede usarlo como "ofensa", también porque puede que esté usted de cordial y alegre conversación con las amistadas en una cafetería y alguien de la mesa de al lado le oiga y no solo ponga la oreja a la conversación; también puede grabar todo lo que se dice con un teléfono móvil y ¡quién sabe!, puede usted acabar siendo el involuntario protagonista de esa tontería que se llama "vídeo viral". Y es que vivimos en la época del mundo en que todos podemos y somos y hasta ejercemos de agentes secretos, y tal parece que todo lo que digamos en nuestra vida corriente y moliente de ciudadanos puede fiscalizarse y convertirse en arma arrojadiza o en eso que se llama "viral" , ya que están las redes sociales llenas de las cosas más cotidianas y absurdas y cualquier tontería como una nota de una madre a un profesor, un chiste inoportuno sacado de contexto, una foto de las vacaciones, una gracieta sin gracia o cualquier cosa que nos pasaría desapercibida, por arte y magia de las redes sociales se hace más conocida que el desembarco de Normandía y se convierte en "viral". Personalmente me gustaría disponer en mi ordenador de alguna tecla que bloqueara y me librara de ese tortura moderna que son "los vídeos virales".

Y sí, algo parecido al funcionamiento de los virus tienen estos vídeos, porque nos infectan a todos y nos convierten en más tontos y manejables de lo habitual, y hasta hay gentes que se dedican a eso, a buscar o hasta a crear "virales" porque algo, lo que sea, que se haga conocido y reciba muchas visitas, puede proporcionar dinero. Da igual que sea la travesura de un lindo gatito o el atropello múltiple de peatones en un paso de cebra; se comparte, se expande y nos va haciendo más indiferentes y queremos más y más de esos "virales". Y todo esto viene a cuento de la extraña sensación que produce la carrera electoral de Estados Unidos. Desde que empezaron los debates de uno y otro partido (lo habitual en las elecciones USA), algo huele a podrido en todo ello y ya sabemos que si Estados Unidos estornuda, el resto del mundo pilla catarro.

Los partidos americanos están desesperados por captar votos y nos dicen, nos cuentan, lo decisivo que es el voto de tal o cual "minoría relevante". Pero no es cierto. Por lo que se está peleando es por captar, incentivar, provocar el voto de una gran mayoría que nunca vota y nunca vota porque no le interesa un partido republicano, siempre dando vueltas y más vueltas a cuestiones religiosas, ni un partido demócrata, que solo habla de cosas que al americano medio no le interesan. Esa mayoría estadounidense no votante ni interesada por la política, porque la política nunca se ha interesado por ellos, es lo que en Estados Unidos se llama "basura blanca", población étnica más o menos blanca-caucásica que no pertenece ni puede estar incluida en ninguna "minoría relevante" y que sobrevive a todas las desventajas de un sistema social del madeyourself y sin ninguna de sus ventajas, salvo la de la libre tenencia de armas.

Es la población que no existe en los estudios sociológicos pero ahí esta, en permanente eqiilibrio con la bancarrota y no, ya no es solo la gente marginal que dio origen al término "basura blanca", ya no es solo ser ajeno a otra educación que no sean las radicales escuelas religiosas de cada estado y ser más pobre que las ratas; ni siquiera es su ampliación a los que viven en la casi imposibilidad de no poder salir de un gheto de pobreza e ignorancia, del malvivir que da depender de un empleo siempre precario. Nos suena, ¿verdad? Bien, es un amplio grupo social pero que no tiene peso ni influencia como tal, no existe un lobby de la "basura blanca" y, sin embargo, es un gran y heterogéneo grupo a quien los políticos no se suelen dirigir porque un no votante habitual no es motivo para interesarse demasiado, ya que tampoco son ni están organizados como "grupo".

Pero la crisis mundial ha traído el hecho de que mucha clase media e incluso clase media alta ha perdido su empleo, su forma de vida y se ha convertido también en "basura blanca" pero, al contrario que los habituales integrantes de esa clase social abundante pero difusa, la nueva "basura blanca" sí ha pasado por la universidad, sí tenía confortables empleos que le permitía pagar sus créditos universitarios, vivir bien y hasta muy bien y, por tanto, sabe de dónde viene y sabe que existe un tipo de vida que es a donde desesperadamente quiere volver. Y por eso será que en esta campaña electoral americana todos los candidatos, tanto los republicanos como los demócratas, han estado hablando de cosas que al ciudadano medio acomodado, no rico pero que vive en parámetros de poder pagar sus facturas y comer y vestir a diario sin grandes preocupaciones, le suenan muy raras.

Sí, los partidos USA se han dado cuenta, algo tarde y apresuradamente, de que la "basura blanca" ahora tiene conciencia de ser quien es y va a votar. Y hay que captar esos votos como sea. De ahí que la palabra "socialismo" asociada al candidato Sanders no fuese vetada ni causara el pavor y rechazo que les causaba a los del partido demócrata si era aplicada a Obama. NO, no, bajo ningún concepto se aceptaba la palabra "socialismo" aplicada a su candidato afroamericano. Claro que lo de Sanders no es socialismo ni se le parece, y el mismo Sanders no podría explicar a una clase de niños de primaria qué es y qué supone el socialismo. Pero como etiqueta para quien ha gestionado los abundantes recursos de un estado muy rico, con ciudadanos más que acomodados, como Vermont, resulta del todo inofensivo. A un socialista de toda la vida, eso de que a Sanders se le aplique la etiqueta socialista lo puede matar de la risa, pero USA is different. De todas modas ya ven, Sanders puede ser socialista dentro del partido demócrata pero Obama no, no, nunca.

En el partido republicano no hay socialismos de ningún tipo y siempre optan por el valor "religión" como nexo de unión ente sus posibles votantes, y sí, es un valor seguro porque otra cosa no habrá en Estados Unidos, pero las congregaciones religiosas son más numerosas que cualquier otro tipo de actividad, tanto pública como privada. Pero el partido republicano está ahora liderado por Donald Trump, que no es republicano ni demócrata; es simple y llanamente Donald Trump, famoso multimillonario. Y el partido demócrata está liderado por quien ya fue inquilina de la Casa Blanca y que, en su primer intento de volver como titular, perdió en las primarias de su propio partido contra el perfecto desconocido que era entonces el actual presidente. Algo del todo inaudito, porque candidato que pierde en primarias, candidato que desaparece para siempre.

Por tanto, nada de lo que antes funcionaba vale ahora, porque ambos partidos están comandados por candidatos inauditos y es tan fascinante como aterrador ver cómo los dos candidatos a la presidencia, dos personas en edad de estar jubiladas, corretean con inusitada energía de estado en estado apelando, en realidad, ambos a lo mismo, que es eso ya tan conocido de "todo debe cambiar para seguir igual". El mundo ha cambiado, sin duda, y escribo esto a apenas unas horas de saber quién va a ser el que va a alcanzar la presidencia del mundo... en la carrera electoral más extraña y loca que nadie habría podido imaginar jamás. Y con el nuevo añadido y "descubrimiento" de que "basura blanca" ya no son los marginales que malviven en caravanas y casas sin lavadora sin que a nadie le importe; "basura blanca", señoras y señores, ya somos todos.

A unas horas de saber el resultado, tenemos a dos candidatos que, sobre todo, irritan profundamente a sus propios partidos y a quienes sus partidarios no apoyan por ser la mejor opción y sí por ser menos terribles que su contrario. No es muy esperanzador. Las elecciones americanas son una mezcla única de política y show hollywoodiense, pero siempre predominaba el componente político y, aunque sabemos que de todo lo que promete cualquier político de donde sea no llegará a cumplir ni un tercio de lo dicho, y que donde dije digo digo diego, la exposición de ideas y el debate político siempre constituye un buen ejercicio. Pero estas elecciones tienen poco de político y mucho de exposición de entrañas, y ni siquiera cuenta con el componente de show de altura del gran escenario, porque se ha convertido, como casi todo lo que nos rodea, en un vulgar reality show aderezado con abundancia de "vídeos virales" y titulares vergonzantes. Y ya sabemos que los reality shows es como se llama ahora a la oportunidad de ser maleducado y bocachanclas y que te premien por ello.

A pocas horas del final de esta carrera electoral, ya no hay tiempo más que para desear que acabe cuanto antes y lo único positivo (por ver algo positivo a esa especie de carrera loca de rascar votos de donde sea con nulos argumentos de una y de otro) es que me voy a quedar con la idea de que estos dos, Hillary y Donald, Donald y Hillary, multimillonarios los dos y amigos y conocidos desde hace más de 30 años, nos demuestran que hay vida más allá de la reglamentaria edad de jubilación; y que, más que cualquier otra cosa, vamos encaminados a una sociedad donde vamos a estar trabajando hasta los 80 años para pagar nuestras deudas. Y aun así, con algo de ayuda de las industrias farmacéuticas y ese montón de pastillitas para todo que producen por toneladas, tendremos algunos años más para disfrutar del merecido descanso de la jubilación. Es decir, todos seremos "basura blanca" que arrastraremos nuestros culos trabajando hasta tres días antes de morir (y además daremos gracias por ello), que viene a ser lo mismo que en la época de nuestros bisabuelos, cuando llegar a la edad de jubilación era casi un milagro y eso que se ahorraba el erario público en pensiones. Y así va a ser de nuevo, independientemente del color de la piel y el punto del mundo donde se viva.

Y de ahora en adelante, todo candidato que quiera tener alguna oportunidad como tal, además de buscar el buen y conveniente arropado parasitario de los "massmedias" afines, se tendrá que concentrar en discursos elaborados y escandalosos, cuanto más mejor, con palabras vulgares y malsonantes de esas que todos entendemos a la primera y siempre y solo sobre lo que la gente quiere oír, olvidando cualquier programa político; y no importa que mientan porque ¿a quién le importa, si nunca cumplen lo que dicen? Pero no, no desesperemos; en la mayoría de los casos es mucho mejor que no se cumpla nada de lo que nos prometen los políticos, ¡eso sí sería una verdadera tragedia para la humanidad!

A pocas horas del final de la carrera electoral estadounidense, lo único que todos queremos es que acabe ya y que pase lo que tenga que pasar pues, la verdad, a pesar de tanto jaleo mediático, la realidad es que va a dar igual quién gane y tampoco tiene tanta importancia. Pero nos gusta, como ciudadanos anónimos pero mundanos, sentirnos importantes y hasta decisivos en los grandes asuntos de estado del mundo mundial y, con esa vana ilusión que nos reconforta cuando los políticos en campaña nos dicen a los posibles votantes a todas horas lo importantes que somos, cosa que nos hace sentirnos inteligentes y relevantes, con nuestros likes o no likes en las redes sociales nos sentimos de lo más participativos e integrados y eso siempre es gratificante para cualquier ser humano. Y para los periódicos es aún más maravilloso, ya que desde que existen las redes sociales los redactores solo tienen que echar un vistazo a los movimientos de las tales redes sociales y, tratándonos como si fuéramos pececitos en una enorme pecera, nos echan migas y miguitas de los colorines que más nos gustan para hacernos seguir sintiendo "importantes y decisivos". Y se lo pasan pipa viendo cómo nos mordemos entre nosotros, cual pirañas amazónicas, por defender nuestras migas y miguitas...

Sí, es fantástico ser basura blanca o de cualquier otro color, que es la opción general de quien no es una "minoría relevante"; esa gran masa de gente que no aparece en ningún tratado de sociología ni en los estudios de los importantes politólogos, y que resulta que somos todos nosotros, la gran masa de gente de todo tipo sin ninguna característica especial ni "relevante" por la que políticos y "massmedia" solo muestran reciente interés en las épocas de ser vistos como "posibles votantes trasversales". Y entonces ¡hay que ver cómo nos miman!, ¿no es cierto? Pues los políticos ya solo nos dicen lo que queremos oír, los periódicos nos dan la razón en todo, nos preguntan a todas horas nuestra opinión y, además, la elevan a grandes titulares y artículos de opinión... Sí, es fantástico, aunque dure poco. Porque a la semana siguiente de cualesquiera elecciones, ya dejamos de ser mimados "posibles votantes" y pasamos a ser meras estadísticas anónimas de encuesta.

Sí, a pesar de todo, es estupendo que exista esto de las elecciones y, sobre todo, las elecciones USA, que siempre son muy entretenidas y más cuando sabemos que da igual quien gane. Porque Obama era el paladín de la paz mundial y ya ven, guerras y masacres por todos sitios; por tanto ¿qué más da?

Por cierto, ayer hubo elecciones presidenciales en Bulgaria pero ¿a quién demonios le importa?

30 de septiembre de 2016

Vikingos en Alicante

Cartel de la exposición.
Si te interesa el tema de los vikingos y además Alicante no te pilla lejos, no deberías perderte la interesantísima exposición Vikingos: Guerreros del norte. Gigantes del mar; se inauguró en el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) el 19 de mayo de este año, y estará hasta el 16 de enero de 2017, así que todavía estás a tiempo de visitarla. Yo lo hice hace pocas semanas y me encantó; además conocí también el MARQ, en el que no había estado nunca, y fue toda una sorpresa.

Para la muestra se ha contado con la colaboración del Museo Nacional de Dinamarca, que ha aportado las casi 700 piezas que componen la exposición. La podemos visitar por libre, aunque también tenemos la opción de la visita guiada; si nos decidimos por esta modalidad, tendremos que estar en el punto de encuentro (el barco vikingo de la entrada) unos minutos antes de la hora a la que vayamos a realizar la visita. Mientras tanto, es buena idea sentarse al lado para poder ir viendo el audiovisual que se proyecta en la sala continuamente; será la mejor forma de hacernos una ligera idea de cómo eran los vikingos, cuándo llegaron a España y, sorprendentemente, hasta dónde fueron capaces de adentrarse en sus diferentes incursiones por nuestra península.

La exposición la han dividido en cuatro espacios: en primer lugar tenemos el vestíbulo, en el que se encuentran tanto la reproducción que comentaba del barco vikingo como varias filas de asientos y una pantalla en la que se proyecta un audiovisual. También en este espacio, a espaldas de los asientos, hay tres pantallas más, y un puesto interactivo en el que tendremos varios juegos con los que poner a prueba nuestros conocimientos sobre los vikingos.

Tras pasar el vestíbulo por detrás del barco vikingo, accederemos a un largo pasillo, a cuya izquierda está el acceso a cada una de las tres salas que componen el resto de la exposición; cada sala está dedicada a un tema diferente.

Sala 1

En ella conoceremos todo tipo de detalles relacionados con los barcos vikingos. Y no me refiero sólo a las explicaciones del guía, o a la información que nos dan los objetos expuestos y las cartelas que los acompañan; tendremos incluso la oportunidad de saber incluso el tamaño real que tenían estos barcos. Y es que en el suelo de esta sala han reproducido, a escala real, la silueta de dos de estos barcos, para que nos hagamos una idea de su tamaño. También veremos aquí el tipo de armas que utilizaban los guerreros vikingos, así como varios paneles en los que descubriremos las rutas comerciales y los países a los que llegaron los mercaderes escandinavos.

Sala 2

Aquí la exposición profundiza en las costumbres vikingas y en la sociedad, que se dividía en clases, en cuya parte más alta estaba el rey, seguido de los señores nobles y por último los hombres libres, que formaban el grueso de la sociedad; y los esclavos, que no tenían derecho a tomar decisiones sobre su propia vida. También conoceremos algunos detalles sobre la emigración vikinga que tuvo lugar a partir del siglo IX.

Sala 3

Piedra de Jelling.
En esta última zona conoceremos más las costumbre religiosas escandinavas. Los vikingos eran politeístas y sus dioses más importantes eran Odín y Thor, aunque los expertos han demostrado que, durante un tiempo y hasta que se convirtieron definitivamente al cristianismo, estas dos religiones convivieron. Una de las piezas más importantes de esta sala hace referencia precisamente a la convivencia de paganos y cristianos: se trata de la piedra de Jelling, que simboliza la conversión de los escandinavos al cristianismo: entre sus motivos decorativos se incluyen no sólo runas, sino también dibujos paganos en algunos de sus lados, y la imagen de un Cristo crucificado en otro de ellos. Esta piedra data del siglo X y fue la que utilizó el rey Harald I de Dinamarca para proclamar su bautismo.

Como veis, se trata de una exposición de lo más interesante, como comentaba al principio. A mí desde luego me dan ganas de ir de nuevo a Alicante para poder verla otra vez; si lo hago, quizá me anime a comprarme el catálogo oficial de la exposición, que lo tuve en la mano pero no me decidí a hacerme con él, y ahora me estoy arrepintiendo...

Si podéis, no os la perdáis; y de paso se puede aprovechar la misma entrada de la exposición para acceder al resto del museo. Ya he mencionado que no había estado en él nunca, y la verdad es que me sorprendió lo didáctico que es y lo bien organizado que está. Una auténtica sorpresa, desde luego.

Barco vikingo a la entrada de la exposición.

28 de septiembre de 2016

Cuadernos hispánicos: castillo de Montalbán

Este castillo lo descubrí, como tantas otras cosas en tierras toledanas, a través de los chicos de la Orden del Toledo Oculto. He estado allí ya unas cuantas veces, la primera en invierno en un día bastante frío, y la última en verano casi muertos de calor; pero las visitas siempre han merecido la pena, y eso se debe principalmente a la buena labor que hace Óscar, el guía oficial de la Casa de Osuna (que es quien ostenta la propiedad). El castillo se encuentra en San Martín de Montalbán, como veis en el mapa, bastante cerca de Toledo.



Punto de encuentro.
El castillo se puede visitar por libre; para eso, al llegar al camino de tierra en el que está el acceso, deberemos dejar el coche porque en la entrada hay una valla cerrada con un candado. Sin embargo, si hacemos la visita guiada (que yo recomiendo sin dudarlo; en el enlace están todos los detalles), esta entrada será el punto de encuentro con Óscar, que nos abrirá para que podamos llegar hasta el castillo en nuestro coche. Esto se hace por motivos prácticos, y es que si ya de por sí la visita es larga, al sumarle el rato de ir y volver andando al castillo se haría más larga aún; así que si nos animamos a ir con Óscar, tendremos la opción de llegar motorizados hasta los pies de esta fortaleza que, por cierto, es la tercera más grande de toda la comunidad de Castilla-La Mancha.

Si vamos a ver el castillo por libre, podremos acceder siempre que queramos, aunque está prohibido hacerlo entre el 1 de febrero y el 31 de mayo, ya que en esa época es cuando están criando las águilas que suelen anidar en uno de los lados del castillo, en la orilla opuesta del arroyo Torcón, y lo suyo es no molestar a los animales en esa época. En cualquier caso, insisto en que la visita guiada merece muchísimo la pena, porque normalmente la gente que va por libre entra al castillo por la entrada principal, da una vuelta por la zona central, como mucho sube a la muralla y eso es todo; sin embargo, de la mano de Óscar aprenderás muchísimas cosas no sólo sobre el edificio sino sobre la historia de España, sobre castillología y sistemas de defensa, y por supuesto te llevarás de allí un montón de anécdotas y curiosidades.

Explanada de acceso.
Lo primero que llama la atención siempre que se llega al castillo es, sin duda, su tamaño; ya comentaba que es la tercera fortaleza más grande de Castilla-La Mancha, y la verdad es que impone, porque en el camino de tierra que llega hasta allí vas rodeado de encinas casi todo el tiempo, y no ves el castillo hasta que estás casi a sus pies. Después de dejar los coches en la explanada empezaremos el recorrido, durante el cual iremos haciendo paradas en diferentes puntos, de los que Óscar siempre tendrá algo interesante que contar.

En primer lugar, nos situamos frente al castillo para saber algo más sobre el foso y el baluarte. En realidad actualmente el castillo ya no tiene foso, pero sí podremos ver desde la entrada cómo en algunos puntos el suelo está algo más bajo, y además veremos también los restos de una muralla que lo rodeaba. El foso nunca tuvo agua ni cocodrilos, como sale a veces en las películas, ya que este castillo estaba pensado como construcción básicamente defensiva y no como residencia habitual. Del baluarte también se conservan pocos restos, básicamente varias filas de piedra que forman una torre de contorno pentagonal, justo enfrente de una de las torres.

Muralla y al fondo torre albarrana.
Después de esta primera introducción accederemos al recinto del castillo propiamente dicho, y en la misma entrada conoceremos algunos detalles sobre los materiales que se utilizaron para su construcción, que en su mayoría son la piedra y la madera, aunque esta última no se conserva en prácticamente ningún sitio. Frente a la entrada tenemos la torre albarrana, que es una de las partes más imponentes del castillo, con sus casi 20 metros de altura y que se conserva todavía en bastante buen estado. Desde aquí veremos un tramo de la muralla, que normalmente es lo que suelen ver los que van por libre, porque al otro lado hay unas escaleras que nos permiten subir hasta ella. Si vamos siguiendo el camino que corre paralelo a la muralla, llegaremos a otra de las torres, en este caso la del homenaje, con forma de espigón (es decir, cuadrada pero colocada de manera que uno de los picos dé al exterior del castillo, como forma de protección). Esta torre además tiene varios matacanes, que se utilizaban para vigilar el perímetro del castillo y también para lanzar todo tipo de proyectiles u objetos que sirvieran para alejar al enemigo. Para rematar, la torre tiene además unas cuantas saeteras, algunas de ellas falsas para despistar a los arqueros enemigos, ya que desde el exterior parecen reales pero al disparar hacia ellas, las flechas rebotaban en la pared.

Entrada principal.
Si dejamos esta torre a nuestras espaldas y seguimos rodeando el castillo, llegaremos a la entrada principal, que acaba en un pasillo bastante estrecho pensado precisamente para que los enemigos solo pudieran pasar de uno en uno, y que así fuera más fácil atacarlos. Esta entrada incluye otro sistema más de defensa (como veis, los que vivían en el castillo lo tenían todo pensado), unas saeteras que están en el lado opuesto de la puerta y que también sirven para disparar al enemigo cuando llega a la puerta principal. Como además se supone que los guerreros sujetaban la espada con la mano derecha y el escudo con la izquierda, en ese caso las flechas les llegarían por la derecha con lo cual les sería más difícil defenderse de los ataques provenientes del castillo. Una vez que cruzamos la entrada principal nos encontramos en primer lugar la garita, que es el punto desde el que no solo se protege la entrada principal sino, principalmente, la torre del homenaje, que está justo encima.

Puerta de la mora.
Tras pasar la garita nos encontramos en el interior del castillo, aunque de él quedan ya pocos restos. El recorrido continúa por el interior de los muros, porque aunque solo tendremos precisamente la muralla y todo lo demás es simplemente tierra (al menos lo que tenemos a simple vista), Óscar irá haciendo paradas en diversos sitios para explicarnos más cosas y más curiosidades. Una de ellas son los aljibes, de los que no recuerdo la cantidad exacta en litros pero tienen una capacidad inmensa; también hay un hueco entre el suelo y la muralla, que servía tanto para arrojar los desperdicios como para evitar que alguien pudiera entrar por allí; aunque en este caso es bastante complicado hacerlo, porque toda la parte trasera del castillo da a un cortado desde el que se ve (los que se atrevan a asomarse) el arroyo Torcón, que está a bastantes metros de la muralla y por eso en este lado los elementos protectores no son tantos como en la entrada principal. A continuación encontraremos una entrada de piedra que asoma al desfiladero del arroyo; la llaman puerta de la mora porque dice una leyenda que una musulmana que vivía en el castillo, cuando vio que lo tomaban los cristianos, prefirió arrojarse desde allí al arroyo con su hijo en brazos para evitar que la obligaran a convertirse al cristianismo o cosas peores. La verdad es que impresiona la vista desde esta puerta...

Vistas desde la pared trasera.
Un poco más adelante encontramos, grabadas en la piedra de la muralla, algunas inscripciones árabes de las que se desconoce su significado exacto. Hay varias teorías pero de momento no se ha podido probar ninguna de ellas. Y un poco más adelante, siguiendo el recorrido por la muralla, encontraremos uno de los puntos más interesantes del castillo; se trata de la puerta que pudo cambiar la historia de España. En este tramo estuvimos parados un buen rato mientras Óscar nos contaba la anécdota de esta puerta, y precisamente esta anécdota es la que os decía antes que dio de sí como para hacer un serial radiofónico que dio nada menos que para 33 capítulos. Para resumirlo un poco, porque el relato de Óscar duró cerca de media hora y es un lío de mucho cuidado, simplemente os contaré que estos hechos tuvieron lugar en 1420, después de que el rey Juan II de Castilla hubiera sido hecho prisionero por su primo, el infante Enrique de Aragón. Juan II pudo escapar y acabó refugiándose en el castillo de Montalbán, que fue asediado por Enrique durante casi dos meses. Los vecinos de la Puebla de Montalbán fueron de gran ayuda durante ese asedio, por lo que Juan II los recompensó con la concesión de un mercado semanal. Y esta puerta tuvo un papel crucial, ya que era desconocida por los que asediaban el castillo y fue por allí por donde se pudo enviar a un mensajero para que avisara de que el rey estaba prisionero; si no hubiera existido esta puerta, o si no hubieran sabido de ella, es posible que Enrique de Aragón hubiera acabado siendo rey.

En esta zona del recinto del castillo tenemos también las antiguas viviendas, tanto las de nos nobles como las de la población civil, que cuando había algún problema en la localidad, se refugiaba dentro de la muralla que rodea al castillo. Se supone que también había una iglesia, aunque hoy día no quedan restos visibles. Y también en esta zona hay una piedra un poco misteriosa, con un hueco en el centro y un dibujo grabado (en principio con forma de pez, pero no está del todo claro), que no se sabe muy bien si se utilizaba para moler grano o si tenía alguna otra función.

En lo alto de la torre del homenaje.
Después de esto, volveremos de nuevo hacia la garita del principio y podremos usar las escaleras que están adosadas a la muralla para subir a la torre del homenaje; normalmente esto se hace cuando el grupo que hace la visita no es demasiado numeroso, o cuando no hay niños muy pequeños, porque la escalera es un poco empinada, con escalones muy estrechos e incluso en algunos puntos muy deteriorados, y además no tiene pasamanos ni nada de nada. Pero la verdad es que la subida merece la pena, no solo por las increíbles vistas sino también por ver una de las pocas estancias que aún queda más o menos en pie dentro del castillo. Al llegar al final de la escalera tendremos que avanzar un poco más, por un pasillo muy estrecho por el que tendremos que acabar pasando agachados, para ir a salir a la parte de la torre en la que podremos ver, entre otras cosas, las saeteras y matacanes de los que os hablaba al principio. Se cree que el espacio inferior de esta torre se pudo utilizar como almacén o cuadra. Y por último, si no hay demasiada gente en el grupo y los pocos que hay se quieren animar, se puede subir también a la planta más alta de la torre; aquí hay que andar con cuidado, primero porque en esta zona no hay paredes ni nada más que el suelo bajo nuestros pies, y segundo porque en el suelo hay un agujero bastante grande y si nos colamos por él y aterrizamos en la primera planta, es probable que nos hagamos algún estropicio...

Junto al pozo.
Con la subida a la torre ya estaremos casi terminando nuestra visita al castillo, aunque nos espera una sorpresa más. Y es que hay una leyenda que dice que, si visitas el recinto la noche del 27 de diciembre, podrás encontrarte con un caballero templario que dirá en voz alta: ¿Quién me ayudará a conquistar Jerusalén? Y si en ese momento hay alguien por allí (tú o quien sea) y lo escucha, deberá contestarle: Yo te ayudaré a conquistar Jerusalén. Y entonces, siempre según la leyenda, el caballero le mostrará, a quien le haya contestado, dónde está escondido el tesoro de los templarios. Pero, como siempre dice Óscar cuando cuenta esta leyenda, el verdadero tesoro lo tenemos aquí mismo, entre los muros del castillo y al tener la oportunidad de visitarlo. Por último, después de bajar de la torre volveremos de nuevo a la entrada principal y veremos la coracha, que es un sistema de fortificación (otro más de los muchos que tiene este castillo) consistente en un muro que suele estar cercano a una toma de agua y avanza hasta una torre albarrana. Y efectivamente, junto a esta coracha tenemos el pozo del castillo, que además se supone que tiene un pasadizo que lo uniría con el pozo de la cercana iglesia de Santa María de Melque, también relacionada con los templarios y que por supuesto también os recomiendo que visitéis si tenéis ocasión.


Como veis, no puedo más que recomendar la visita a este increíble castillo; y desde luego si puede ser con guía mucho mejor, porque desde luego, con Óscar


no verás el castillo; conocerás el castillo.

17 de marzo de 2016

Refugiados, ejército y famosos

No, no se alarmen; no pretendo que ningún ejército de ningún tipo arremeta o desaloje a refugiados de ningún sitio, bien al contrario y les explico. Mi heredero, que con la cabeza metida a todas horas en su pertinaz "whatsappeo" con sus compis colegas y que parece que no se entera de nada, ha tenido el atisbo de cómo no tanto solucionar pero sí aliviar la situación de los 12.000 inmigrantes que se agolpan en la frontera entre Grecia y Macedonia. Pero antes, un detalle.

Entre toda esa gente que está mal establecida en tiendas de campaña se distribuyeron unos folios, octavillas, llámese como quiera, con las instrucciones del lugar concreto, el día y la hora para pasar a Macedonia atravesando un río, con el resultado de que, atravesado el río, fueron conminados por las autoridades macedonias a volver de donde habían salido, es decir, del campamento. ¿Quién o quienes son los responsables de la distribución de esa información falsa? ¿Cómo es que todos los centenares de periodistas que por allí pululan, con mucha cara de pena y desolación, pero que cuando acaban la conexión en directo con su cadena televisiva salen a toda mecha de tal escenario en su todo terreno hacia su más o menos cercano y confortable hotel, no se preocupan de más asunto vital que la conexión del "drama humano" haya salido bien? Umm... ¿No es muy sospechoso que alguien se dedique a repartir octavillas con información tan concreta como falsa entre los moradores del inmenso campamento, parece que solo para que haya un poco de movimiento, y allí están las cadenas de televisión mundiales para grabarlo todo, en vivo y en directo? ¿No es raro, sospechoso y rayando en "si no hay noticia la inventamos, porque esto está muy aburrido"? Porque mi sospecha es que ese movimiento hacia Macedonia atravesando el río, mujeres y niños metidos en el agua, caras de desesperación y frío, es un "logro periodistico" para darle un poco de vidilla al tema y proporcionar imágenes diferentes a las ya habituales de un campamento de 12.000 personas. Yo es que soy así de desconfiada y mala gente, qué le vamos a hacer.

Bueno, a lo que veníamos; que a Heredero eso de las 12 .000 personas le parece del todo factible organizarlo de otra forma para que esa gente, mientras espera qué hacer con su vida, no solo sea "carne de cañón periodistico". Como buen aficionado al fútbol, Heredero ha calculado que muchas más de 12.000 personas se desplazan cada fin de semana para cualquier acontecimiento de fútbol, y de hecho, 12.000 supone una entrada muy pobre en cualquier partido de fútbol en cualquier capital europea. Por tanto, organizar con eficacia y atención considerada y civilizada a 12.000 personas no es algo que la entrenada policía de cualquier país europeo no pueda hacer, porque es algo que hacen cada fin de semana en cualquier ciudad europea.

Por otra parte, vemos imágenes de ese campamento con sus brillantes tiendas de campaña desparramadas por allí y por allá. Bien, tampoco es nada raro ni extraño que el ejército de cualquier país europeo no pueda organizarse de forma que la vida, dentro de las condiciones nefastas de estar en tierra de nadie, pueda ser algo más confortable. Nada más fácil que llamar al ejército para que organice zanjas que evacuen el agua de lluvia, ubique zonas de servicios comunes de higiene y haga una simple y siempre efectiva distribución en cuadrícula para la instalación de las tiendas de campaña. Algo que ya hacían los romanos en tiempos del Imperio, no estamos inventando nada nuevo. Es decir, el problema, por supuesto, es mucho más complejo que organizar un asentamiento eficaz para inmigrantes y refugiados y no es la panacea, pero ya que dentro del problema global lo más cercano es que, al menos, ese asentamiento no se convierta en algo parecido a una atracción turística, nada más fácil que organizarlo; y no es tan complicado, ya que es casi una tarea de rutina para cualquier ejército europeo y, como hay muchos niños, hasta se puede montar una carpa guardería-ambulatorio donde organismos presentes en todas estas contingencias puedan hacer su labor de vigilancia de salud.

Es decir, lo que vemos de lo que nos cuentan como "avalancha de refugiados" no es cierto o, al menos, no es toda la verdad; campamentos similares se llevan organizando como lugares de paso y control médico en las fronteras de cualquier conflicto que implique movimiento ingente y masivo de personas. No es una cosa que nos deba sorprender como si no hubiera ocurrido nunca antes, pues en campamentos similares viven miles de personas, mucho más que esas 12.000 personas en la frontera entre un país de la UE y otro que no lo es. Y desde hace décadas, oiga, allí están; solo hay que echar un vistazo a las noticias sobre África para comprobar que hay campamentos con más de 50.000 personas donde la gente que huye de su país por guerras o hambrunas, y a la que no se le permite volver, lleva instalada en campamentos desde los años 80. Y allí están, ya ven qué cosas, que se nos olvida todo muy fácil, y sin que nos preocupemos demasiado por ellos ni las causas por las que no pueden regresar a su país.

Aquí el problema es el mismo pero diferente, y no se puede decir que Europa no tenga experiencia en movimientos de inmigración masiva, puesto que esos campamentos en África son gestionados por muchos países europeos. Viendo lo que vemos, que es ese movimiento a diario de centenares de personas, nadie puede decir que no se sabe o no se puede gestionar. Poder sí se puede, que se quiera hacer y, sobre todo, hacerlo bien, ya es un tema diferente. El componente por el que no hay muchas ganas de organizar una acogida provisional y eficaz no es otro que la causa del llamado "efecto disuasorio", y viene dado porque si nos atenemos a la condición de "refugiado", que es lo que reclaman esas miles de personas para acceder a la UE, más concretamente solo a Alemania o Suecia, eso es lo que mosquea a las autoridades y ciudadanos; porque no hay que ser experto jurista internacional para saber que la tal reclamación, así planteada y desde otro país de la UE, no ha lugar. El estatus de refugiado se circunscribe a persona que huye de su país por grave peligro de su integridad física por persecución militar, ideológica o de cualquier otro tipo que ponga en peligro su vida por decisiones arbitrarias de un estado que no respete la declaración de derechos humanos. Bien, si ponemos el caso de quien huye de Siria por todas o alguna de esas razones, en cuanto pase la frontera de Siria y reclame su condición de refugiado ya no está en peligro de muerte y persecución. Una vez reconocida esa condición de refugiado por el país que así lo acoja, su condición de refugiado le da ciertos derechos pero también ciertas obligaciones. Si un refugiado llega a Grecia para salvar su vida de otro estado que lo persigue, lo primero es registrarse como tal. Ya estamos en la UE, territorio seguro. Pero, claro, Grecia no cuenta con las ayudas sociales que existen en Alemania y Suecia, y ahí está el conflicto de intereses. Yo, en situación de huir de guerra y miseria, no duden que haría lo mismo y trataría por todos los medios de meter el pie en el país correcto y no en uno donde solo me van a dar los buenos días y un búscate la vida.

Pero claro, todo derecho tiene sus obligaciones (siempre se nos olvida la parte de las obligaciones), y si obviamos el registrarse como refugiado en el país a donde se llega, cosa a lo que muchos se niegan en redondo porque si te registras como refugiado en Jordania o Turquía, Grecia o Macedonia, países más cercanos al conflicto, allí debes permanecer y dar cuenta de tus movimientos. Por tanto, por muy políticamente incorrecto que suene, nadie que llegue a Grecia por los medios que sea puede, en el sentido de que el ordenamiento jurídico internacional le da a la categoría de refugiado, reclamar tal condición de refugiado si al pisar tierra griega -europea no hace ese sencillo trámite. Por tanto, no hay refugiados en Grecia, no se los puede considerar como tal. Y, además, provienen de Turquía, país que no amenaza su vida por razones políticas o ideológicas.

Pero las leyes siempre van tres pasos por detrás de todo hecho humano y el caso es que la gente de muchas nacionalidades diferentes llega a Grecia previo pago de una buena mordida de dinero por parte de las mafias que se dedican al transporte de seres humanos como si fueran bultos de mercancía. Y mientras arreglamos el mundo y le ponemos nombres a las cosas, es evidente que la realidad es la que es, y lo mismo que es tontería ponerse a discutir sobre de qué color pintamos la pared de una casa mientras la casa se cae, pues tratemos que la casa no se caiga y aplaste a quien está dentro antes de elegir el color de las paredes. La gente va a seguir llegando a Grecia. Grecia, que yo sepa, cuenta con un ejército y no debe de estar mal dotado de medios puesto que se lleva una buena parte de los presupuestos de la nación griega. Pues bien , nada más fácil que organizar esos campamentos provisionales de forma eficiente y no que la gente se agolpe sin ton ni son y sin saber cómo ni dónde. Y si el ejército griego no se ve capaz o le da pereza o no cuenta con los medios, que lo dudo, pues nada más fácil que recurrir a los profesionales de los ejércitos nórdicos, expertos en organización de campamentos en condiciones climatológicas adversas. La lluvia para los nórdicos es buen tiempo, te organizan un campamento eficaz en un fin de semana.

Efectivamente, no con eso se va a solucionar el problema, pero igual que no es lo mismo esperar de pie que sentado, ya que la gente llega y va a seguir llegando, ¿qué trabajo cuesta que a los que llegan se les proporcione un mínimo de comodidad, que no es más que habilitar ese espacio a la forma de un campamento militar con sus calles, zanjas, puntos de luz y agua, servicios higiénicos y espacios comunes de organización? No es complicado ni resulta más caro que no hacerlo. Así que no sé a qué estamos esperando o, como dice Heredero, 12.000 personas no llega ni a la mitad del aforo de cualquier campo de fútbol de mediana categoría, no puede ser tan complicado... Y en vez de repetir octavillas de falsas noticias entre toda esa gente para, me temo, proporcionar "imágenes nuevas" a los noticieros y periódicos, por no decir que reirse de ellos, nada más fácil que distribuir información veraz de cómo organizar esos campamentos y su posible situación y no mostrar a esa gente como "noticia". Son seres humanos, no animalitos de zoo ni fauna salvaje que se contempla y se fotografía desde un jeep. Y tampoco su condición de gente desplazada les inhibe de contribuir a no convertir ese entorno en un estercolero; organizar basura y excrementos es lo primero que se debe hacer y tampoco es tan complicado, te lo explica y organiza cualquier novato de los scouts.

También es verdad que convendría saber quién dirige esas mafias que cobran 2.000 euros por cabeza por una plaza en un bote de plástico, y mucho me temo que nos llevaríamos muchas sorpresas y será por eso que no conviene menearlo ni investigarlo como "noticia periodística". Y también hay que revisar eso de ser "refugiado a la carta" y solo querer llegar a Alemania o Suecia; eso tampoco es, y ya es otra cosa muy distinta a ser "refugiado" y de hecho, por estos lares, ya sabemos que tanto España como Portugal son destino non grato y solo somos territorio de paso, algo de lo que ya se quejaban alemanes y suecos con encargos de "más y mejor contención" a las autoridades españolas, italianas y griegas cuando aún veían los toros desde la barrera; y ahora que la "frontera" ya no es Lesbos, Ceuta o Sicilia, se dan cuenta de que no tienen ni idea de cómo manejar una situación que veían lejana y ajena hasta que les ha explotado en la cara.

¿Cómo se soluciona todo esto? Pues si lo supiera, estaría en la ONU contándolo y poniéndolo en práctica. No tengo la menor idea puesto que nos cuentan verdades a medias o mentiras con apariencia de verdad y, si no se conoce bien el problema, no se pueden dar soluciones eficaces, solo teorías. Y para teorías ya tenemos a Einstein, cuando se trata de personas no vale ponerse a teorizar y lo primero es solucionar problemas. Si no hay intención de saber y detener a las mafias que dirigen toda esa nueva esclavitud de trata de personas, pues lo más urgente a la par que práctico es que esos campamentos no se conviertan en guetos u otros mercadeos de personas, y organizarlo de forma eficaz. Cuesta lo mismo hacer las cosas mal que hacerlas bien, solo que cuando se hacen mal cuesta más tiempo hacerlas de nuevo y bien. ¿Y si empezáramos por hacer las cosas bien? No puede ser tan complicado pero claro, hacer las cosas bien no sería "noticia".

Y ¡por favor!, no más paseítos de "famosos" por los campamentos con docena y media de reporteros detrás, esperando a captar el momento "lágrima de conmovido y concienciado famoso"; eso queda muy bien para el currículum ético cívico del famoso, pero no soluciona nada. Ni te des paseos ni llores, manda dinero. Vende o subasta uno de tus casoplones y eso sería más útil a la par que solidario; el resto, mero show de moñeces para portada de revista. Y ¿de verdad que nadie se pregunta ni investiga quién y por qué hace que cientos de personas atraviesen un río en pleno invierno para que, sabiendo como se sabe, tengan que volver atrás por el mismo e idéntico camino?

¿A qué estamos jugando?

18 de enero de 2016

No puede ser...

Imagen: Telecinco.
No puede ser que el programa con más audiencia de las mañanas sea "esto". No puede ser; vamos, no me lo puedo creer. En realidad, no es un programa que vea lo suficiente como para poder apreciar todas sus características, pero el formato es tan malo y tan viejuno que les hago un rápido resumen de lo que me parece: deprimente.

El programa se divide en varias partes: una primera, supuestamente "seria", en la que tratan de política pero "asín" de aquella manera. Tenemos a la jefa del programa, que es Ana Rosa, que ejerce de algo parecido a "moderadora" de otros periodistas que más que analizar cosas políticas o de la actualidad, lo único en lo que están realmente interesados es en pelearse entre sí. Pero por cualquier cosa, eso es lo de menos; el caso es armar ruido y que todo parezca "intenso" y "preocupante", cosa que por otra parte es la tónica general de cualquier "tertulia política" de las que se estilan ahora, donde la pelea de egos de los participantes es lo único que se ofrece al espectador.
Hace años, el programa informativo matinal de Tele5 era bastante bueno y con buenas entrevistas, se trataba la actualidad con más rigor y se hacía interesante y ameno, hasta que un día, nadie sabe el porqué, aterrizó en ese espacio como conductora-presentadora María Teresa Campos y se cargó el formato con sus estupideces de "diva" televisiva; pero se lo cargó de tal forma que desapareció. Y hasta ahora, nunca mais.

Es decir, hubo un tiempo en que Tele5 no era la completa y rotunda mierda que es ahora.

Porque de política no te hablan apenas nada más que algún titular suelto, pero te queda ya mal cuerpo para el resto de la mañana con la cara de vinagre que traen todos y con las discusiones absurdas que se montan, además del paupérrimo nivel de retórica de los tertulianos, que traen tres frases aprendidas y puestas de casa y es lo único que saben y les interesa decir. Loritos es lo que son, y encantados de oírse graznar. No puede ser que el nivel de periodismo de este país sea tan nefasto, no puede ser que sean tan tontos; más bien creo que piensan que quien los ve sí lo son y por eso recurren al cacaculopedopis para desarrollar sus intervenciones sin molestarse en nada más... Alucinante. Cuando se acaba el tiempo destinado a esta competencia de egos de "tertulianos-loritos" políticos, te queda cara de que esta gente a lo que se dedica es a tratar al espectador como si fuera un imbécil. Lo cual a usted no sé, pero a mí no me gusta na-da.

Finiquitada esa parte, pasamos a "sucesos" y como por desgracia siempre alguien mata a alguien o similar, pues otro rato de tratar al espectador como si fuera imbécil sin remedio. Y luego llegamos a la parte de "crónica social", que no es otra cosa que hablar de los "fijos" de la cadena, que no son más que los protagonistas de los otros programas, como la Esteban y asociados, Paquirrín y familia y, por supuesto, la madre de Paquirrín que no falte. Que yo se lo digo en serio, y es que estoy tentada de pedir por escrito y ante notario al Ministerio de Interior que le den el indulto a la Pantoja ¡para que dejen de hablar de sus entradas y salidas de la cárcel! Es insufrible, oiga, qué ansia, qué tontería todo; ¿de verdad que a alguien le interesa saber qué desayuna, qué hace y a qué hora mea la Pantoja en su estancia carcelaria? No me lo creo. Que no, que no me lo creo, que hasta las fans más acérrimas tienen que estar hartas, pero como así rellenan programa sin hacer gasto, venga rollo de la Pantoja y similares.

He visto esto de Ana Rosa de forma muy ocasional y más que nada como ruido de fondo mientras hago otras cosas si estoy en casa, pero ese es el formato. Y siempre acabo cambiando de canal porque se me hace insufrible. No puede ser que esto sea un programa que tenga buena audiencia, no me lo creo. Y digo yo... A esas horas de la mañana este programa no lo puede ver mucha gente con asiduidad y a diario, salvo jubilados, enfermos y desocupados ocasionales, y solo es posible una definición y es la de absolutamente deprimente, se lo aseguro. Es un formato rancio, rancio, raaancio, como muy viejuno, de cotillas malos, de jijijis de patio de escalera y donde lo que predomina es crear "polémicas" de tonterías y tratar como tonterías cosas más importantes. Y también les digo una cosa y es que es todo un despropósito desinformativo, inventan más que informan y es todo de un ridículo que yo no acabo de entender ni comprender y no le veo el interés ni la gracia por ningún sitio.

Si esta es la televisión "informativa" y de "entretenimiento" que se hace en este país, es lamentable.

No se puede tratar al espectador de esta manera, oiga. Siempre le echamos la culpa de los males presentes a la poca educación que reciben nuestros vástagos en los sistemas educativos, pero nadie dice nada de este tipo de programas para público adulto que, además de no aportar nada interesante, disculpen que sea repetitiva, es que tratan a sus espectadores como si fueran tontos. Y no dudo que si se ve un par de semanas seguidas este programa y otros similares, la gente que lo vea se vuelva gilipollas perdida. Y el que este programa sea líder de audiencia, o eso dicen, de las mañanas, es profundamente descorazonador. Si se ven en el trance de estar en casa por las mañanas y quieren o pretenden estar informados de la actualidad, no vean este programa. Dediquen su tiempo a cosas más interesantes o aprovechen para dormir, su cerebro se lo agradecerá.

13 de enero de 2016

Cuadernos cátaros (IV): Lagrasse, Villerouge-Termenès, Peyrepertuse y Quéribus

Claustro de la abadía de Lagrasse.
Sábado, 26 de agosto de 2011. Tenemos un día de lo más completo, así que toca madrugar para aprovechar el tiempo lo más posible. Dejamos Carcassonne y ponemos rumbo a Lagrasse, que está tan solo a menos de 40 kilómetros, y donde visitaremos la abadía del mismo nombre. En la entrada, donde está además la tienda de recuerdos, nos dicen que la visita se hace de manera libre, aunque en el precio está incluida una audioguía, disponible en español, que te va explicando todos los detalles mientras vas recorriendo las diferentes estancias.

A pesar de que es sábado, la verdad es que el ambiente es de lo más tranquilo y recorremos la abadía totalmente solos, así que podemos ir parando sin problema en todas y cada una de las salas. De todas las estancias, mi favorita resulta ser el claustro, que en realidad me recuerda a una típica corrala de las que tenemos todavía en el centro de Madrid. En la zona exterior de la abadía hay un enorme huerto por el que también aprovechamos para darnos una vuelta, porque es un gustazo pasear por allí.

Castillo de Villerouge-Termenès.
Tras visitar la abadía, ponemos rumbo a nuestro siguiente destino: el castillo de Villerouge-Termenès, en el pueblecito del mismo nombre. Este castillo está íntimamente relacionado con Guillaume Bélibaste, el último cátaro conocido, que fue quemado en la hoguera entre los muros de este edificio por no abjurar de su fe; es decir, el castillo es el último escenario oficial de la historia del catarismo. Por motivos de conservación no se puede acceder al pueblo en coche, así que lo dejamos en el aparcamiento que hay a la entrada; justo a su espalda tenemos las indicaciones para llegar al castillo, que está muy cerca. En este caso no tendremos que subir montañas interminables, ni tampoco veremos paisajes espectaculares desde las alturas, ya que el castillo se encuentra a ras del suelo.

El edificio está muy bien conservado, y contrasta totalmente, por ejemplo, con lo poco que queda del castillo de Montsegur. Y desde luego Villerouge-Termenès no es tan imponente, pero también tiene su encanto; fue restaurado, y hoy día se considera uno de los ejemplos más bellos de arquitectura medieval en esta zona de Francia. Lo que sí se conserva igual que en sus orígenes son las cuatro torres que lo flanquean.

En la entrada nos atiende una señora muy simpática que, cuando nos pregunta de dónde somos y le decimos que españoles, se pone a hablar con nosotros en un español casi perfecto. Con nuestras entradas nos da las audioguías, que están incluidas en el precio, y nos explica cuál es el mejor orden para recorrer el castillo y enterarnos bien de todo. Empezamos por la planta baja, en la que Bélibaste nos indica que será él, a través de la audioguía, quien nos llevará por el interior del castillo; lo más original de la audioguía, o al menos yo hasta ahora no lo había visto, es que no tienes que andar pulsando botones con números sino que es ella sola la que se activa cuando detecta que vas entrando en las diferentes estancias. En esta planta baja nos cuentan todos los detalles sobre la vida de Bélibaste, y la planta primera está dedicada al arzobispo de Narbona; en la segunda planta vemos diferentes objetos de la época, así como una pareja vestida de medieval, preparada para ir a un baile. Desde aquí subimos las escaleras que nos llevan al camino de ronda, recorremos todo el perímetro del castillo y contemplamos las estupendas vistas desde los 23 metros de altura de la torre del homenaje.

Como curiosidad, en uno de los laterales del castillo está la Rotisserie Médievale, un restaurante en el que sirven recetas originales de los siglos XIII, XIV y XV, gracias a la labor de investigación de historiadores y medievalistas. Lástima no haber metido en la maleta mi traje medieval, porque habría sido un puntazo quedarse allí a comer, y vestida de turista no es lo mismo... En cualquier caso ya va siendo hora de hacer un alto en el camino, porque comer hay que comer de todas formas, así que paramos en el trayecto hacia nuestro siguiente destino y después seguimos rumbo hacia Duilhac-sous-Peyrepertuse. No tenemos muy claro si vamos a poder subir al castillo, porque el día ha amanecido más o menos despejado pero, según vamos llegando al pueblo, vemos unos nubarrones negros y con muy mala pinta. El castillo de Peyrepertuse está en una montaña de unos 800 metros de altura, y las nubes están justo en cima; pero decidimos continuar camino y una vez en el castillo ya decidiremos qué hacer.

Aves rapaces en Peyrepertuse.
Cuando por fin llegamos al sitio habilitado para aparcar a los pies del castillo y vemos dónde está, a mí me da la sensación de que la subida va a ser más difícil aún que la de Montsegur; no sé si son las nubes que tapan medio castillo y casi no lo veo, o que al estar tan integrado en la montaña parece un acantilado, pero el caso es que se me cae el alma a los pies... Aunque ya que hemos llegado hasta allí, habrá que animarse a subir. Al lado del aparcamiento hay una pequeña zona de picnic, unos aseos, la taquilla y la tienda de recuerdos. La subida despista un poco, porque el primer tramo es un camino muy bonito por el que vas paseando rodeado de vegetación y arbustos, pero hacia la mitad nos encontramos una cuesta con una pendiente muy pronunciada; pero por supuesto, una vez arriba, merece la pena el esfuerzo porque las vistas son sencillamente espectaculares. Aunque también agradecemos haber sido previsores y haber subido con prendas de abrigo, porque en lo más alto de la montaña hay unas ráfagas de viento increíbles y hace bastante frío. Aprovechando que al llegar vemos que un cartel anuncia una exhibición de cetrería, nos quedamos para verla; no dura mucho, pero en el poco rato que estamos allí acabamos con los ojos rojos, la melena al viento y tierra por todas partes. Incluso uno de los pájaros tiene un momento complicado para aterrizar, porque la corriente lo lleva hacia el lado contrario.

Después de la exhibición nos dedicamos a recorrer el castillo, que está dividido en cuatro partes: el recinto bajo (protegido por la muralla y dos torres, y en el cual se encuentra también el camino de ronda), el torreón viejo (aquí se encuentran las ruinas de la iglesia románica de Santa María y los restos de una antigua vivienda), el recinto mediano (con ruinas de varios edificios que fueron construidos alrededor de una cavidad natural de la propia montaña) y el torreón de Sant Jordi, con sus diferentes habitaciones adosadas, y al que se sube por la escalera de San Luis; en esta escalera, por cierto, hay que ir con cuidado porque los escalones resbalan y la barandilla es una simple cuerda sujeta a la piedra, así que sobre todo si hace viento es mejor ir agarrado. Una vez arriba, por supuesto las vistas son increíbles; si el día está despejado, como nos ocurre a nosotros en algún momento, al fondo se ve incluso en castillo de Quéribus. Y en fin, desde esas alturas a mí el paisaje me recuerda muchísimo a Edoras...

Nuestro siguiente destino es precisamente el castillo de Quéribus, que ya decía que hemos visto previamente porque en algunos momentos en los que el cielo se ha despejado un poco, su silueta se aprecia desde el de Peyrepertuse. El castillo de Quéribus se encuentra a las afueras de un pueblecito llamado Cucugnan, sobre una montaña de unos 800 metros de altura. En la falda de la montaña hay un aparcamiento, y justo enfrente vemos una zona de picnic, unos aseos y la taquilla, dentro de una casita de madera muy chula que me recordó a las de algunos pueblos de Alemania. Desde la taquilla sale un camino de tierra, en principio con no mucha pendiente pero que se va complicando hasta llegar a una escalera un poco más empinada que va bordeando el castillo; según subimos se nota el viento cada vez más, y de hecho en algunos tramos no habríamos podido subir de no ser por la cuerda que hay a modo de barandilla. Ya me habían advertido de esto y pensé que quizá era un poco exagerado, pero desde luego no lo es; vemos por todas partes carteles que avisan de que hay que tener precaución con el viento, y además cuando hay tormenta no te dejan ni visitar el castillo. Es decir, que no hay que tomárselo a guasa.

Vistas desde el castillo de Quéribus.
El castillo está formado por tres recintos superpuestos, construidos de tal manera que se camuflan perfectamente en la roca. A lo largo del recorrido vamos encontrando paneles explicativos de cada punto de interés: una de las primeras cosas que vemos son los talleres y las antiguas caballerizas, además de uno de los muros de defensa. Más adelante atravesamos una puerta con un arco y llegamos al camino de ronda y al primer nivel de la muralla defensiva. Después subimos por otra escalera y encontramos el antiguo cuartel, junto al cual también hay restos de viviendas, de cisternas y de chimeneas, entre otras cosas. En el tercer y último nivel están las almenas y la torre del homenaje, en cuyo interior está la sala del pilar, que tiene como elemento más destacado un pilar en forma de palmera. Y desde la zona más alta de la torre vemos la silueta del castillo de Peyrepertuse, igual que desde él hemos visto antes la silueta del de Quéribus.

Con esto termina nuestra ruta por tierras cátaras. A última hora ponemos rumbo a nuestro siguiente destino: el hotel Univers en la ciudad costera de Rosas, en la Costa Brava, que será nuestro lugar de descanso y relax durante los últimos días de las vacaciones; pero esa es otra historia...

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