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5 de febrero de 2018

Cuadernos germánicos (XIV): Dokumentationszentrum Reichsparteitagsgelände

Zeppelinfield
Ya cité un poco de pasada este sitio, cuyo nombre en español se traduciría como "centro de documentación de la sede de las concentraciones del partido nazi", cuando escribí sobre nuestro paso por Nuremberg; en realidad fue este lugar el primer sitio que visitamos en la ciudad nada más llegar a ella, pero la visita es tan densa que creo que sin duda se merece una entrada individual dedicada tanto al centro de documentación como a toda la zona en la que éste se encuentra, que no es otra que la que está compuesta por las tribunas de piedra y las enormes avenidas (la principal es Zeppelinstrasse) en las que los nazis llevaban a cabo sus reuniones y sus multitudinarios desfiles.

A principios de los años 30, Hitler pensó en construir un espacio exclusivo para las actividades de su partido; fue así como nació este gigantesco complejo, que en realidad nunca terminó de construirse. Estaba previsto que albergara un espacio para desfiles, una sala de congresos que superaría en tamaño al coliseo romano, tribunas para los desfiles y los mítines (esto sí se conserva), un recinto de instrucción militar y un estadio, que no pasó de las primeras excavaciones. Sin embargo, y a pesar de que la mayor parte de las construcciones resultaron destruidas durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, lo que hoy día podemos ver nos sirve para hacernos una idea bastante aproximada de lo grandioso que Hitler pretendía que llegara a ser este lugar.

Mapa general
Y para comprender el contexto histórico de las instalaciones, nada mejor que visitar su Dokumentationszentrum, en cuyo interior se alberga la exposición titulada Fascinación y terror, que muestra el ascenso del partido nazi y analiza la figura de Hitler, la realidad de las concentraciones del partido y los juicios de Nuremberg; y que uno no debería perderse si está interesado en todo lo referente a la Segunda Guerra Mundial en Alemania. El Reichsparteitagsgelände se encuentra a las afueras de Nuremberg, a unos 4 kilómetros del centro; para llegar aquí se puede hacer en tranvía desde la estación de trenes, o bien como hicimos nosotros, en coche, ya que en toda la zona hay sitio de sobra donde poder aparcar sin problemas, y en nuestro caso nos venía mejor así porque llegamos directos desde Reims y paramos aquí antes de acercarnos al centro de la ciudad.

Si nos queremos empapar bien de todos los detalles, necesitaremos cómo mínimo un par de horas (nosotros estuvimos 3 horas largas). Hay un total de veinte salas, cada una de ellas dedicada a un momento concreto de la historia de Hitler y del partido nazi, y en todas podremos ver fotografías, objetos, paneles informativos, pantallas de televisión en las que se proyectan entrevistas, películas, maquetas, etc. La distribución es la siguiente:

Maqueta del centro
  • Sala E: Introducción. Es una sala pequeña en la que se encuentra una maqueta del palacio de congresos y, dentro de él, dónde está situado el centro de documentación. La audioguía (que está en español, entre otros idiomas) te hace un breve recorrido sobre lo que vas a poder ver en el centro, y también te da las instrucciones oportunas para manejarla (aunque, como todas las audioguías, es bastante intuitiva). 
  • Sala 1: El nacimiento del NSDAP (Partido Nacional Socialista Obrero Alemán).
  • Sala 2: La toma del poder.
  • Sala 3: Los comienzos de la dictadura.
  • Sala 4: El führer y la Comunidad Nacional.
  • Sala 5: El mito del führer.
  • Sala 6: La ciudad de las concentraciones nazis.
  • Sala 7: La construcción de los terrenos para el partido nazi.
  • Sala 8: Trabajos forzados en Nuremberg.
  • Sala 9: Las concentraciones del partido: análisis de un ritual.
  • Sala 10: Organización de las concentraciones del partido.
  • Sala 11: Las concentraciones del partido: una experiencia inolvidable.
  • Sala 12: Las reacciones en el extranjero. En esta sala hay una selección de noticias publicadas en la prensa internacional, entre ellas la española.
  • Sala 13: Las concentraciones del partido, filmadas para el cine. La sala está prácticamente dedicada a la figura de la directora de cine Leni Riefenstahl, conocida por ser simpatizante de Hitler y por haber rodado, entre otras películas, la famosa El triunfo de la voluntad, que es el máximo exponente de la propaganda nazi.
  • Sala 14: Racismo y antisemitismo.
  • Sala 15: La trayectoria hacia la guerra.
  • Sala 16: La guera de aniquilación contra la URSS.
  • Sala 17: La resistencia alemana.
  • Sala 18: Los juicios de Nuremberg.
  • Sala 19: Los terrenos del partido nazi después de 1945.

Interior del recinto
Cuando entramos en el centro de documentación no pensé que sería tan grande; pero al ver en el plano que nos dieron en la entrada que había tantas salas, me imaginé que tardaríamos en verlo un poco más de lo previsto, como así fue. La verdad es que me pareció un sitio muy interesante, pero acabé un poco saturada porque no estoy demasiado puesta en detalles sobre la Segunda Guerra Mundial y tuve que procesar muchísima información en poco tiempo. Así que creo que no estaría de más poder visitarlo de nuevo. Como documentalista que soy de profesión, he tenido oportunidad de visitar centros de documentación de lo más variopinto, pero nunca había estado en ninguno de las características de este; y además debe de suponer todo un reto crear desde cero un centro de documentación, y más en este caso en el que el tema que trata es bastante peliagudo. Lo que me pareció interesante es que, aunque en Alemania en general, por lo que hemos visto, a la mayoría de la gente no le gusta demasiado hablar sobre Hitler y los nazis, no les importa recordar lo que pasó y deciden utilizarlo para algo; sucede aquí con este centro de documentación, o con el museo de la paz que han construido en lo que queda del puente de Remagen, o con los campos de concentración que aún quedan en pie y que nos recuerdan toda esta época.

¿Hay que recordar la historia para no repetirla, o por el contrario la historia se repite de manera cíclica, hagamos lo que hagamos? Esta fue mi reflexión después de haber visitado este lugar tan diferente.

27 de enero de 2010

Cuadernos germánicos (II): Nuremberg

Suena el despertador a las 6'30 de la mañana y nos levantamos con dolor de espalda, de riñones, de cervicales y de todo. Es que la cama que hay en casa de Mapi es muy pequeña y nosotros, precavidos, nos hemos llevado como parte del equipaje un magnífico (jajaja) colchón RestForm para dos. Nos separan 259 kilómetros de Nuremberg, así que salimos de Maguncia sobre las 7 de la mañana, después de un buen desayuno para empezar el día con energías.

Por temas de logística, horarios y demás, lo que nos viene mejor para empezar la visita a Nuremberg es ir en primer lugar a recorrer las instalaciones de lo que en tiempos era la sede de las concentraciones del partido nazi (Reichsparteitagsgelände), que están a las afueras de la ciudad, exactamente a unos 4 kilómetros del centro histórico.

Zeppelin Tribune
Este lugar es un complejo enorme, ya que estas instalaciones eran las que utilizaban los nazis para sus congresos anuales, en los que se llegaban a reunir bastantes personas. Las instalaciones, como muchas otras zonas de la ciudad, fueron destruidas durante los bombardeos de 1945, pero lo que aún queda en pie sirve perfectamente para hacerse una idea de lo grandioso que pretendían que llegara a ser; este sitio creo que no dejará indiferente a nadie.

Destaca en el complejo su Dokumentationszentrum (centro de documentación). La entrada cuesta 5 euros, en los que está incluida la audioguía (disponible en varios idiomas, entre ellos español), y el horario de apertura es de 9 a 18 de lunes a viernes, y de 10 a 18 sábados y domingos. Los interesados en todo lo referente a la Segunda Guerra Mundial, en especial en Alemania, no se lo deben perder.

Sede del tribunal de los juicios de Nuremberg
La visita al Reichsparteitagsgelände y a su Dokumentationszentrum nos lleva nada menos que tres horas (menos mal que habíamos decidido madrugar y a las 9 de la mañana ya estábamos entrando allí), y después de salir nos dirigimos a la sede del tribunal de los juicios de Nuremberg, cuya dependencia más famosa es la sala 600 (Schwurgerichtssaal 600), donde tuvieron lugar los juicios de Nuremberg contra los criminales de guerra nazis. Tenemos que conformarnos con ver el edificio únicamente por fuera, ya que los circuitos guiados sólo se hacen los sábados y los domingos, que son los únicos días en los que el tribunal es accesible al público en general.

Tras echarle un corto vistazo al edificio, nos dirigimos hacia el centro histórico y buscamos un sitio donde dejar el coche, ya que el resto de la visita la haremos a pie. Aparcamos muy cerca de Marktplatz y, guía en mano, nos disponemos a empezar nuestro recorrido turístico por el casco histórico de Nuremberg.

Iglesia de San Sebaldo
Lo primero que nos encontramos al salir del aparcamiento es una de las muchas iglesias que hay en la ciudad, concretamente la St Sebalduskirche (iglesia de San Sebaldo), que es la más antigua de todas ellas, y que data del siglo XIII. Su exterior está lleno de esculturas religiosas muy ornamentadas, y tiene un altar de bronce dedicado a San Sebastián.

Muy cerca de St Sebalduskirche, siguiendo las indicaciones hacia la Rathausplatz, nos encontramos con el edificio del Altes Rathaus (ayuntamiento antiguo), enorme y de estilo renacentista. En su interior tiene una cárcel medieval, pero decidimos no visitarla porque ya tenemos previsto ir al Museo Medieval del Crimen de la ciudad de Rothenburg, unos días después. El ayuntamiento se puede visitar de 10 a 16'30 de martes a domingo (de abril a octubre) y de 10 a 16'30 de martes a viernes (de noviembre a marzo); el precio de la entrada es de 2 euros.

Frauenkirche
A la derecha del Altes Rathaus nos encontramos la Hauptmarkt, que es la plaza principal del casco antiguo, en la que suelen tener lugar los famosos mercados. Destaca en esta plaza la Schöner Brunnen (fuente hermosa), con 40 esculturas de figuras alegóricas. Todo el conjunto está pintado en dorados y colores un poco chillones. Presidiendo la plaza se encuentra la Frauenkirche (iglesia de Nuestra Señora), también conocida como Pfarrkirche Unsere Liebe Frau. Es de estilo gótico, del siglo XIV, y fue construida expresamente para guardar las joyas de la corona de Carlos IV.

Dejamos atrás Hauptmarkt y subimos una cuestecilla, la de Burgstrasse, bastante pronunciada (bueno, o era pronunciada o es que yo estoy en baja forma, porque llegué arriba del todo con la lengua fuera; y el caso es que una vez arriba, tampoco parecía que fuese para tanto). Paramos un momento en una explanada que hay, con unos cuantos arbolitos, para coger un poco de aire (sobre todo yo) y echarnos unos tragos de agua.

Kaiserburg
Junto a la explanada hay un camino de tierra que nos lleva hasta la misma entrada del Kaiserburg (castillo imperial), que se empezó a construir en el siglo XII. La visita al castillo (que se puede hacer de 9 a 18 de abril a septiembre, y de 10 a 16 de octubre a marzo) incluye entre otras cosas los aposentos del kaiser, la Sinwellturm (torre Sinwell), el Tiefer Brunnen (pozo profundo) y el Kaiserburg Museum (museo imperial).

La entrada sencilla vale 5 euros; si se incluye el museo, 6 euros; y si sólo se quiere visitar el pozo y la torre, 2 euros. En su parte sudeste, el castillo tiene unos jardines con unas vistas preciosas sobre la ciudad; la entrada a los jardines es gratuita, y es lo único que visitamos nosotros. Después me enteré de que en alguna parte del castillo hay un pozo con una bandera de España, por lo visto de la época de Carlos I, pero nos quedamos sin verla; aunque siempre está bien dejarse cosas, así tienes excusa para volver.

Albrecht-Dürer Haus
Como todos los castillos, el de Nuremberg no podía ser menos y está situado en la parte más alta de la ciudad, así que para seguir viendo cosas nos ahora toca ir callejeando cuesta abajo. Nos dirigimos hacia Albrecht-Dürer Strasse, donde se encuentra la Albrecht-Dürer Haus (casa de Alberto Durero). Tenía muchas ganas de ver la casa de este pintor, pero al final nos quedamos en el vestíbulo porque me llevé una desilusión enorme cuando leímos en la entrada que en la casa no se conserva ni uno solo de sus cuadros originales... De todas formas, para los interesados, decir que hay una visita guiada en la que quien enseña la casa es una persona caracterizada como Agnes, la esposa de Durero; la pena es que esta visita la hacen sólo en alemán...

Puente de Carlos
Como ciudad medieval, Nuremberg está amurallada; alrededor de esta muralla se conservan algunas torres, entre las que destacan la Weisser Turm (torre blanca) y la Neutor Turm (torre Neutor). Por último, vamos andando desde uno de los famosos puentes que cruzan el río Pegnitz (Henkersteg o puente del ahorcado) hasta el otro (Karlsbrücke o puente de Carlos).

Nuremberg ha supuesto una grata sorpresa. Como la primera impresión que nos llevamos de la ciudad fue la sede de las concentraciones del partido nazi, formada por esas construcciones gigantescas, no esperábamos que el centro histórico fuera tan diferente, ni tan sorprendente, ni tan medieval. Ahora nuestros pasos se dirigen hacia Bamberg, de la que nos separan 62 kilómetros.

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