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2 de junio de 2018

Señorías y señoríos con calentón

Imagen: YouTube
Me da pena el gremio periodístico patrio... Sí, porque debe de ser bastante penoso ser periodista y periodisto y tener casi la obligación de tener que considerar como "fascinante" , "emocionante" , y hasta "apasionante" el panorama político que estamos viendo últimamente cuando, primero, no se distingue gran cosa del de hace 30 años atrás, que cambiar estéticas y siglas no significa que haya cambios de ningún tipo; segundo, porque la dialéctica de sus señorías y señoríos no se ha distinguido nunca por una oratoria fluida e inteligente y esto del "tú más, no, tú más, no, tú más" y los argumentos de caca, culo, pedo, pis también están muy vistos y son muy cansinos; tercero, porque es todo una payasada y para ver payasos, que es una profesión muy digna y bien reconocida, se debe ir al circo y pagar la entrada.

Sus señorías y señoríos están incurriendo en un nefasto e impropio intrusismo profesional, con lamentable resultado y fracaso total: no tiene gracia. Es decir, cambiar, lo que se dice cambiar, no ha cambiado nada ni hay nada "fascinante" ni "apasionante" ni "emocionante" en ver a quien se erige como representante de los ciudadanos recurriendo a los mismos modos de hace 30 años pero de las maneras más macarras posibles. Cosa que no tiene ningún mérito, porque todos y todas llevamos un macarra dentro y nada más fácil que dejarlo libre y que corretee. El mérito es, precisamente, lo contrario, domar con educación y erudición al macarra interior y reconvertirlo, si acaso, en algo que diga lo mismo pero con inteligencia e ingenio. Pero claro, eso exige un esfuerzo mental para el que no todos y todas sus señorías y señoríos están capacitadas y capacitados. Por tanto, si algo ha cambiado, es que parece que ahora la gente se mete a política como quien se hace socio de un club de fútbol y con la única intención de formar una peña y montar jaleo; lo de menos es el partido y el resultado, se monta jaleo y punto.

Claro que ¡qué se yo de políticas o de fútbol, si hace 30 años yo estaba muy ocupada con mis cosas de ser "preadolescente" (que ni sabía lo que era) y no me preocupaba nada relacionado con la política ni el fútbol salvo como mera observadora/oyente ocasional. Y si usted, como yo, estaba hace años en edad de no poder votar pero sí de escuchar, no encontrará grandes diferencias entre los modos políticos de entonces y los de ahora, salvo que ahora hay muchos más canales de televisión y las llamadas "tertulias políticas gritonas" proliferan de un modo nunca visto. Eso es lo que sí ha cambiado, que las cadenas de televisión han encontrado un nicho de audiencias en esto de los "debates políticos" y parece que la política ha cambiado pero no es cierto. Si usted no había nacido hace 30 años , es lógico y natural que lo encuentre todo novedoso pero ya le digo yo que no. Las pullas que se dedican sus señorías y señoríos estos días son meros berrinches de guardería con un nivel dialéctico y de una pobreza que sonroja. Y me hace pensar que si toda esta gente "nueva", que se nos presenta como representante de los ciudadanos, es producto de la enseñanza escolar y universitaria de este país de estos últimos años, no tengo más remedio que decir que viendo que se accede a ser señoría y señorío con tan pobre bagaje cultural, habiendo casi todos pasado por la universidad, eso demuestra que la educación pública, privada y concertada de este país es una pura mierda. O la gente hacía muchas pellas o papá y mamá eran muy amigos de la dirección del colegio y pasaban de curso por la pura jeta.

Hay quien se presenta como "el cambio", "el progreso" y "las ganas de hacer las cosas de otra manera", tanto de una bancada como de otra... Señoras y señores, dejémonos de tonterías, ni son tan jóvenes ni mucho menos "jóvenes promesas" porque no son "jóvenes" ya que estar rondando o ya metidos en la cuarentena no es ser joven ni sinónimo de "juventud", por mucho que nos guste a todos y todas ser y sentirnos jóvenes hasta los 70 años y más allá, que ahora no te dejan ser viejo ni aunque lo pidas por favor. ¡El nuevo castigo universal es ser joven para siempre! Dios, ¡qué pereza! Y quien está en la veintena o saliendo de ella tampoco ya es tan joven como se cree, pues a esa edad ya está o debería estar lejos de los comportamientos y lenguajes de la adolescencia y, para colmo, repiten como loritos los comportamientos, las actitudes y el argumentario viejuno y ya oído y solo imitado de sus mayores.

¿Dónde está, entonces, la gran novedad?  Pues, básicamente, en la mala educación generalizada y en el acoso como táctica política. Vaya una "novedad". Treinta años atrás también se hacía esto del acoso político pero de forma aún más agresiva y terrible, con bombas debajo de los coches, secuestros y tiro en la nuca incluido; algo que nos parece muy de tiempos remotos, casi del Imperio Romano, pero ni mucho menos, no hace tanto de todo eso. El "cambio" en este país ya se produjo el día que cesaron los tiros en la nuca en plena calle y los secuestros que fueron, por desgracia, casi habituales en el paisaje patrio durante largos años. Ese ha sido el verdadero cambio, el resto es más de lo mismo con diferentes caretos y la elevación de la mala educación al grado de loa y admiración, algo que tampoco es nuevo pues en este país siempre se ha admirado más al que pega tres gritos aunque diga una bobada que a quien se explica sin levantar la voz. Tampoco es novedoso no llevar traje y corbata, pues las mujeres no llevan ese "uniforme" y no dejan por ello de cobrar lo mismo por ser señoría y, por tanto, encuentro justo y necesario que los señoríos nos alegren la vista con nuevas combinaciones de vestuario y peinados que, por supuesto, analizaré con todo detalle y también, como se ha hecho siempre con las féminas, criticaré los mejores y peores estilismos y sus posibles cambios de humor dependiendo del color de las camisas y demás complementos que elijan, tanto sus señorías como sus señoríos. Porque, por lo demás, nada nuevo bajo el techo del Congreso. Hablan con menos gracia y menos dotes para la oratoria, aunque tampoco a las "nuevas promesas" del cine español se les entiende la mitad de lo que dicen, debe de ser lo que se llama "el signo de los tiempos".

Y no, no insista, comprendo que es molesto; ¡qué nos va a decir a Kate Moss y a servidora! Pero con cuarenta años, año más o año menos, ya no se es joven. Una pena pero también una liberación, ser siempre joven debe de ser de lo mas cansado y agotador y por eso lo de la eterna juventud no funciona ni aunque te vistas de adolescente hasta los 70. La ropa será nueva, lo de dentro no. Hay que saber aceptar que no se es joven toda la vida, o de lo contrario se cae en el infantilismo y de eso vemos mucho últimamente. Y viendo el lenguaje usado en el Congreso estos días, más bronco y acosador de lo ya habitual y que hasta los periodistas y periodistos se han visto sorprendidos en su fascinación de ver y oir peleas dialécticas más propias de niñatos y niñatas acosadores de colegio que de personas adultas, ¿qué capacidad tiene quien usa o consiente el abuso y acoso verbal en el Congreso para decirles a los jóvenes que el acoso y la violencia verbal es inaceptable? ¿Si lo hacen otros es inaceptable pero si lo hacen sus señorías y señoríos es algo normal, no pasa nada, es el calentón del momento? Pues no. Y doy un consejo general a sabiendas de que nadie me hará caso, pero hay que intentarlo: si nota que, irremediablemente, le viene "el calentón del momento", dese usted un cabezazo en una pared o en el mismo suelo, sin necesidad de romperse la cabeza pero de forma que lo note. Es mano de santo, ya verá qué rápido se le pasa. Porque el resto de la humanidad no tiene porqué aguantar ni tolerar los "calentones del momento" de nadie. Pero ya sé que es perder el tiempo pedir educación al personal.

Me voy a hacer un bocadillo antes de sacar a pasear al perro, que seguro que será mi mejor aportación a la paz mundial.

25 de abril de 2018

¿El cambio, o el cambiazo?

No paro de oir, a cuenta de todo este show mediático que nos proporcionan los medios de comunicación por las continuas y cansinas campañas electorales de cualquier parte europea y allende los mares que ya dura como un millón de años, eso de "el cambio". No hay candidato, la opción política carece de toda importancia, pero quien sea que no se presente sin el palabro como consigna básica. Pero en qué consiste o consistirá ese cambio es lo que nadie explica; y parece que tampoco nadie está muy interesado en preguntar.

Porque ¿qué cambio? ¡Si son los de siempre con idéntico equipaje pero distintos caretos! ¿Qué cambio? ¿El cambio climático?, ¿el cambio de bando?, ¿el cambio de divisas?

Si echamos un vistazo a quien más habla y enarbola las supuestas banderas de "el cambio", no hay que ser analista político para ver que el cambio es el cambio de careto, porque yo otro cambio no veo por ningún sitio. O como mucho, el "cambio" será que ahora los políticos deben ser estrellas mediáticas más que conductores y gestores de las cosas públicas; y más que de elecciones políticas parece que estemos de insospechado jurado de un premio cinematográfico y debemos valorar no nuevas ideas, que no hay ni se las espera, sino más bien quién da mejor a cámara, o quién logra mayores picos de audiencia en tal o cual programa... Y todo parece indicar que en vez de a elecciones políticas estamos votando al TP de Oro, al premio Fotogramas del año, al Oso de Berlín y al Oscar mundial.

No sé ustedes, pero yo estoy muy aburrida de todo esto. Y cuando la ciudadanía se aburre, le da por pensar maldades. Y si además de aburrirse ya se cabrea, la ciudadanía puede ser el más fiel enemigo de sí misma. Porque cuando alguien está aburrido y cabreado, se la pela todo y lo que le sale de dentro es mandar a tomar por saco a quien sea, porque ya se nota que mucho que nos están tomando el pelo con estos macro shows mediáticos que tan cachondos ponen a los periodistas y que les ayudan a hacer horas de tv y radio sin mucho esfuerzo y sí mucho regocijo personal para sus propias carreras. Y entonces a la ciudadanía, que buscando información se encuentra el Circo del Sol versión politiqueos, acrobacias y brillos sin fin pero un circo al fin y al cabo, le surge lo de "ya de perdidos al río" y putear con sus votos soberanos a esos que nos amargan la existencia. Y ver cómo se matan entre ellos. ¿Nos dan el cambiazo del circo por la política, como en tiempos de los romanos? Pues mientras no se les pase la tontería a algunos, es lo que hay. No olviden comprar palomitas o salir a dar un paseo largo, muy largo, porque como espectáculo deja bastante que desear.

No deja de ser del todo vergonzoso que la política se haya convertido en una pura telenovela y, lo que es peor, patrocinada con dinero público. Pero tampoco nada de eso es nuevo y si cada uno de estos aspirantes a la galería de premios de "político revelación del año", "mejor político de reparto" , "bocachanclas del año", "político inútil pero qué gracia tiene el jodío", "político experto en donde dije digo digo diego", "político me lo llevo calentito y encima me indigno si me pillan" y demás categorías se pagase sus cosas con sus propios ahorros o patrocinadores conocidos, tipo estrellas del deporte, pues bueno, pues vale. Pero es que ni siquiera se libran los que alardean de financiar sus carreras políticas con solo aportaciones de "anónimos" simpatizantes; pues oiga, qué bien relacionado está usted y qué bien instalados en el euro tienen que estar esos simpatizantes para poder costear una campaña electoral nacional. Porque eso cuesta muchos millones, de los cuales una gran parte está presupuestada como gasto público pagado por todos; y respecto a "generosas aportaciones de simpatizantes" pues qué quiere que le diga, que en este país, como en cualquier otro del mundo mundial, nadie da duros a pesetas y si pones dinero en algo es para que te sea devuelto y con intereses. Simpatizantes sí, tontos del culo va a ser que no.

Por otra parte ¿para qué y por qué se siguen haciendo esas macrocampañas electorales de recorrer el país como compañías de teatro itinerantes con su obra, con agravante de reparto gratuito de banderitas y banderolas, gorras y bolígrafos y regalos varios? ¿Cómo es que en el siglo de las tecnologías y la búsqueda de vida en Marte seguimos con ese modelo de campaña del siglo XIX? Pues por algo muy simple que los políticos-actores saben, y que no es otra cosa que ese gusto de las gentes por ver de cerca a quien sale y ve continuamente en la tele. Da igual que sea un político, un cantante, un concursante de Gran Hermano o un perro que toque la armónica; la curiosidad es más fuerte que cualquier otra cosa y ahí pica todo el mundo, y de ahí que el modelo de campaña electoral siga siendo el mismo de hace dos siglos. Queremos sueldos del siglo XXI pero campañas políticas del XIX. La nostalgia nos puede.

Es lo mismo que ahora se ve tanto, que es llamar a cualquier trasto viejo no por su nombre y sino por el sobrenombre de "vintage". Ahora cualquier cosa vieja es vintage y hasta se pagan fortunas por muebles rotos y apolillados que nuestros abuelos tiraron muy justamente a la basura. Es decir, lo de siempre: el cerebro humano es lo que es y no se puede luchar contra ello, y cuanto más rápido parece que se avanza y más cómoda es nuestra vida, nos entra el pánico vital y más nos empeñamos en volver a modelos ya desechados, apolillados y fracasados y, el afán de "nosotros somos más listos y ahora haremos lo mismo pero mejor " nos puede. Y si a eso le unimos la poca por no decir nula educación histórica que se recibe en los colegios (y universidades) sobre la convulsa historia de Europa y del mundo, pues ya tenemos el cóctel perfecto y de ahí que se presente n como "el cambio" cosas e ideas que son más antiguas que el asar la manteca.

Pues vale, pues bueno, pues me alegro. Bienvenidos a la "política vintage": lo mismo pero más caro.

8 de noviembre de 2016

Basura blanca

El término "basura blanca" no es nuevo ni lo ha inventado ningún periódico estadounidense; ya viene de muy lejos y servidora lo leyó por primera vez en la novela de Margaret Mitchell, Lo que el viento se llevó, por ser el término con el que se referían los "negros de casa", es decir, los esclavos de las plantaciones de los grandes terratenientes, a los blancos pobretones que malvivían en casas destartaladas con un pequeño terreno que apenas les daba para vivir. Ese término, con carácter peyorativo de definir a quien tenía menos y vivía peor que los esclavos, aparece y desaparece de la sociedad americana pero nunca ha dejado de existir y, curiosamente, en estos extraños tiempos que vivimos vuelve a aparecer, pero con una nueva característica de "reinvidicación".

De un tiempo a esta parte estamos descubriendo nuevos términos étnicos, de esas cosas que se pueden decir y no se pueden decir porque son o no son ofensivas y es todo muy complicado porque, hasta con la mejor intención, casi nadie se libra de decir algo que a alguien le parecerá ofensivo. Porque, la verdad, vivimos en una época del mundo en la que todo es susceptible de ser ofensivo, absolutamente todo, y nos tenemos que plantear el hablar y exponer nuestros pensamientos no como personas libres y anónimas que somos y sí como si fuéramos altos cargos de la administración, ya que tal parece que todo lo que digamos en cualquier momento nos puede estallar en la cara y podemos ser "acusados" de casi cualquier cosa terrible. Sin embargo, a los que ocupan altos puestos públicos parece que lo que les hace simpáticos a su público es, precisamente, lo contrario, y ese uso y abuso del lenguaje ofensivo y el "dale caña" ya es, desgraciadamente, una premisa fundamental para hacerse popular.

Pero a ustedes y a mí, ciudadanos tan encantadores como anónimos, no solo no nos viene bien ese tipo de lenguaje; casi todos tenemos nuestro rastro personal, como brillante baba de caracol, en las redes sociales, y cualquiera puede usarlo como "ofensa", también porque puede que esté usted de cordial y alegre conversación con las amistadas en una cafetería y alguien de la mesa de al lado le oiga y no solo ponga la oreja a la conversación; también puede grabar todo lo que se dice con un teléfono móvil y ¡quién sabe!, puede usted acabar siendo el involuntario protagonista de esa tontería que se llama "vídeo viral". Y es que vivimos en la época del mundo en que todos podemos y somos y hasta ejercemos de agentes secretos, y tal parece que todo lo que digamos en nuestra vida corriente y moliente de ciudadanos puede fiscalizarse y convertirse en arma arrojadiza o en eso que se llama "viral" , ya que están las redes sociales llenas de las cosas más cotidianas y absurdas y cualquier tontería como una nota de una madre a un profesor, un chiste inoportuno sacado de contexto, una foto de las vacaciones, una gracieta sin gracia o cualquier cosa que nos pasaría desapercibida, por arte y magia de las redes sociales se hace más conocida que el desembarco de Normandía y se convierte en "viral". Personalmente me gustaría disponer en mi ordenador de alguna tecla que bloqueara y me librara de ese tortura moderna que son "los vídeos virales".

Y sí, algo parecido al funcionamiento de los virus tienen estos vídeos, porque nos infectan a todos y nos convierten en más tontos y manejables de lo habitual, y hasta hay gentes que se dedican a eso, a buscar o hasta a crear "virales" porque algo, lo que sea, que se haga conocido y reciba muchas visitas, puede proporcionar dinero. Da igual que sea la travesura de un lindo gatito o el atropello múltiple de peatones en un paso de cebra; se comparte, se expande y nos va haciendo más indiferentes y queremos más y más de esos "virales". Y todo esto viene a cuento de la extraña sensación que produce la carrera electoral de Estados Unidos. Desde que empezaron los debates de uno y otro partido (lo habitual en las elecciones USA), algo huele a podrido en todo ello y ya sabemos que si Estados Unidos estornuda, el resto del mundo pilla catarro.

Los partidos americanos están desesperados por captar votos y nos dicen, nos cuentan, lo decisivo que es el voto de tal o cual "minoría relevante". Pero no es cierto. Por lo que se está peleando es por captar, incentivar, provocar el voto de una gran mayoría que nunca vota y nunca vota porque no le interesa un partido republicano, siempre dando vueltas y más vueltas a cuestiones religiosas, ni un partido demócrata, que solo habla de cosas que al americano medio no le interesan. Esa mayoría estadounidense no votante ni interesada por la política, porque la política nunca se ha interesado por ellos, es lo que en Estados Unidos se llama "basura blanca", población étnica más o menos blanca-caucásica que no pertenece ni puede estar incluida en ninguna "minoría relevante" y que sobrevive a todas las desventajas de un sistema social del madeyourself y sin ninguna de sus ventajas, salvo la de la libre tenencia de armas.

Es la población que no existe en los estudios sociológicos pero ahí esta, en permanente eqiilibrio con la bancarrota y no, ya no es solo la gente marginal que dio origen al término "basura blanca", ya no es solo ser ajeno a otra educación que no sean las radicales escuelas religiosas de cada estado y ser más pobre que las ratas; ni siquiera es su ampliación a los que viven en la casi imposibilidad de no poder salir de un gheto de pobreza e ignorancia, del malvivir que da depender de un empleo siempre precario. Nos suena, ¿verdad? Bien, es un amplio grupo social pero que no tiene peso ni influencia como tal, no existe un lobby de la "basura blanca" y, sin embargo, es un gran y heterogéneo grupo a quien los políticos no se suelen dirigir porque un no votante habitual no es motivo para interesarse demasiado, ya que tampoco son ni están organizados como "grupo".

Pero la crisis mundial ha traído el hecho de que mucha clase media e incluso clase media alta ha perdido su empleo, su forma de vida y se ha convertido también en "basura blanca" pero, al contrario que los habituales integrantes de esa clase social abundante pero difusa, la nueva "basura blanca" sí ha pasado por la universidad, sí tenía confortables empleos que le permitía pagar sus créditos universitarios, vivir bien y hasta muy bien y, por tanto, sabe de dónde viene y sabe que existe un tipo de vida que es a donde desesperadamente quiere volver. Y por eso será que en esta campaña electoral americana todos los candidatos, tanto los republicanos como los demócratas, han estado hablando de cosas que al ciudadano medio acomodado, no rico pero que vive en parámetros de poder pagar sus facturas y comer y vestir a diario sin grandes preocupaciones, le suenan muy raras.

Sí, los partidos USA se han dado cuenta, algo tarde y apresuradamente, de que la "basura blanca" ahora tiene conciencia de ser quien es y va a votar. Y hay que captar esos votos como sea. De ahí que la palabra "socialismo" asociada al candidato Sanders no fuese vetada ni causara el pavor y rechazo que les causaba a los del partido demócrata si era aplicada a Obama. NO, no, bajo ningún concepto se aceptaba la palabra "socialismo" aplicada a su candidato afroamericano. Claro que lo de Sanders no es socialismo ni se le parece, y el mismo Sanders no podría explicar a una clase de niños de primaria qué es y qué supone el socialismo. Pero como etiqueta para quien ha gestionado los abundantes recursos de un estado muy rico, con ciudadanos más que acomodados, como Vermont, resulta del todo inofensivo. A un socialista de toda la vida, eso de que a Sanders se le aplique la etiqueta socialista lo puede matar de la risa, pero USA is different. De todas modas ya ven, Sanders puede ser socialista dentro del partido demócrata pero Obama no, no, nunca.

En el partido republicano no hay socialismos de ningún tipo y siempre optan por el valor "religión" como nexo de unión ente sus posibles votantes, y sí, es un valor seguro porque otra cosa no habrá en Estados Unidos, pero las congregaciones religiosas son más numerosas que cualquier otro tipo de actividad, tanto pública como privada. Pero el partido republicano está ahora liderado por Donald Trump, que no es republicano ni demócrata; es simple y llanamente Donald Trump, famoso multimillonario. Y el partido demócrata está liderado por quien ya fue inquilina de la Casa Blanca y que, en su primer intento de volver como titular, perdió en las primarias de su propio partido contra el perfecto desconocido que era entonces el actual presidente. Algo del todo inaudito, porque candidato que pierde en primarias, candidato que desaparece para siempre.

Por tanto, nada de lo que antes funcionaba vale ahora, porque ambos partidos están comandados por candidatos inauditos y es tan fascinante como aterrador ver cómo los dos candidatos a la presidencia, dos personas en edad de estar jubiladas, corretean con inusitada energía de estado en estado apelando, en realidad, ambos a lo mismo, que es eso ya tan conocido de "todo debe cambiar para seguir igual". El mundo ha cambiado, sin duda, y escribo esto a apenas unas horas de saber quién va a ser el que va a alcanzar la presidencia del mundo... en la carrera electoral más extraña y loca que nadie habría podido imaginar jamás. Y con el nuevo añadido y "descubrimiento" de que "basura blanca" ya no son los marginales que malviven en caravanas y casas sin lavadora sin que a nadie le importe; "basura blanca", señoras y señores, ya somos todos.

A unas horas de saber el resultado, tenemos a dos candidatos que, sobre todo, irritan profundamente a sus propios partidos y a quienes sus partidarios no apoyan por ser la mejor opción y sí por ser menos terribles que su contrario. No es muy esperanzador. Las elecciones americanas son una mezcla única de política y show hollywoodiense, pero siempre predominaba el componente político y, aunque sabemos que de todo lo que promete cualquier político de donde sea no llegará a cumplir ni un tercio de lo dicho, y que donde dije digo digo diego, la exposición de ideas y el debate político siempre constituye un buen ejercicio. Pero estas elecciones tienen poco de político y mucho de exposición de entrañas, y ni siquiera cuenta con el componente de show de altura del gran escenario, porque se ha convertido, como casi todo lo que nos rodea, en un vulgar reality show aderezado con abundancia de "vídeos virales" y titulares vergonzantes. Y ya sabemos que los reality shows es como se llama ahora a la oportunidad de ser maleducado y bocachanclas y que te premien por ello.

A pocas horas del final de esta carrera electoral, ya no hay tiempo más que para desear que acabe cuanto antes y lo único positivo (por ver algo positivo a esa especie de carrera loca de rascar votos de donde sea con nulos argumentos de una y de otro) es que me voy a quedar con la idea de que estos dos, Hillary y Donald, Donald y Hillary, multimillonarios los dos y amigos y conocidos desde hace más de 30 años, nos demuestran que hay vida más allá de la reglamentaria edad de jubilación; y que, más que cualquier otra cosa, vamos encaminados a una sociedad donde vamos a estar trabajando hasta los 80 años para pagar nuestras deudas. Y aun así, con algo de ayuda de las industrias farmacéuticas y ese montón de pastillitas para todo que producen por toneladas, tendremos algunos años más para disfrutar del merecido descanso de la jubilación. Es decir, todos seremos "basura blanca" que arrastraremos nuestros culos trabajando hasta tres días antes de morir (y además daremos gracias por ello), que viene a ser lo mismo que en la época de nuestros bisabuelos, cuando llegar a la edad de jubilación era casi un milagro y eso que se ahorraba el erario público en pensiones. Y así va a ser de nuevo, independientemente del color de la piel y el punto del mundo donde se viva.

Y de ahora en adelante, todo candidato que quiera tener alguna oportunidad como tal, además de buscar el buen y conveniente arropado parasitario de los "massmedias" afines, se tendrá que concentrar en discursos elaborados y escandalosos, cuanto más mejor, con palabras vulgares y malsonantes de esas que todos entendemos a la primera y siempre y solo sobre lo que la gente quiere oír, olvidando cualquier programa político; y no importa que mientan porque ¿a quién le importa, si nunca cumplen lo que dicen? Pero no, no desesperemos; en la mayoría de los casos es mucho mejor que no se cumpla nada de lo que nos prometen los políticos, ¡eso sí sería una verdadera tragedia para la humanidad!

A pocas horas del final de la carrera electoral estadounidense, lo único que todos queremos es que acabe ya y que pase lo que tenga que pasar pues, la verdad, a pesar de tanto jaleo mediático, la realidad es que va a dar igual quién gane y tampoco tiene tanta importancia. Pero nos gusta, como ciudadanos anónimos pero mundanos, sentirnos importantes y hasta decisivos en los grandes asuntos de estado del mundo mundial y, con esa vana ilusión que nos reconforta cuando los políticos en campaña nos dicen a los posibles votantes a todas horas lo importantes que somos, cosa que nos hace sentirnos inteligentes y relevantes, con nuestros likes o no likes en las redes sociales nos sentimos de lo más participativos e integrados y eso siempre es gratificante para cualquier ser humano. Y para los periódicos es aún más maravilloso, ya que desde que existen las redes sociales los redactores solo tienen que echar un vistazo a los movimientos de las tales redes sociales y, tratándonos como si fuéramos pececitos en una enorme pecera, nos echan migas y miguitas de los colorines que más nos gustan para hacernos seguir sintiendo "importantes y decisivos". Y se lo pasan pipa viendo cómo nos mordemos entre nosotros, cual pirañas amazónicas, por defender nuestras migas y miguitas...

Sí, es fantástico ser basura blanca o de cualquier otro color, que es la opción general de quien no es una "minoría relevante"; esa gran masa de gente que no aparece en ningún tratado de sociología ni en los estudios de los importantes politólogos, y que resulta que somos todos nosotros, la gran masa de gente de todo tipo sin ninguna característica especial ni "relevante" por la que políticos y "massmedia" solo muestran reciente interés en las épocas de ser vistos como "posibles votantes trasversales". Y entonces ¡hay que ver cómo nos miman!, ¿no es cierto? Pues los políticos ya solo nos dicen lo que queremos oír, los periódicos nos dan la razón en todo, nos preguntan a todas horas nuestra opinión y, además, la elevan a grandes titulares y artículos de opinión... Sí, es fantástico, aunque dure poco. Porque a la semana siguiente de cualesquiera elecciones, ya dejamos de ser mimados "posibles votantes" y pasamos a ser meras estadísticas anónimas de encuesta.

Sí, a pesar de todo, es estupendo que exista esto de las elecciones y, sobre todo, las elecciones USA, que siempre son muy entretenidas y más cuando sabemos que da igual quien gane. Porque Obama era el paladín de la paz mundial y ya ven, guerras y masacres por todos sitios; por tanto ¿qué más da?

Por cierto, ayer hubo elecciones presidenciales en Bulgaria pero ¿a quién demonios le importa?

17 de marzo de 2016

Refugiados, ejército y famosos

No, no se alarmen; no pretendo que ningún ejército de ningún tipo arremeta o desaloje a refugiados de ningún sitio, bien al contrario y les explico. Mi heredero, que con la cabeza metida a todas horas en su pertinaz "whatsappeo" con sus compis colegas y que parece que no se entera de nada, ha tenido el atisbo de cómo no tanto solucionar pero sí aliviar la situación de los 12.000 inmigrantes que se agolpan en la frontera entre Grecia y Macedonia. Pero antes, un detalle.

Entre toda esa gente que está mal establecida en tiendas de campaña se distribuyeron unos folios, octavillas, llámese como quiera, con las instrucciones del lugar concreto, el día y la hora para pasar a Macedonia atravesando un río, con el resultado de que, atravesado el río, fueron conminados por las autoridades macedonias a volver de donde habían salido, es decir, del campamento. ¿Quién o quienes son los responsables de la distribución de esa información falsa? ¿Cómo es que todos los centenares de periodistas que por allí pululan, con mucha cara de pena y desolación, pero que cuando acaban la conexión en directo con su cadena televisiva salen a toda mecha de tal escenario en su todo terreno hacia su más o menos cercano y confortable hotel, no se preocupan de más asunto vital que la conexión del "drama humano" haya salido bien? Umm... ¿No es muy sospechoso que alguien se dedique a repartir octavillas con información tan concreta como falsa entre los moradores del inmenso campamento, parece que solo para que haya un poco de movimiento, y allí están las cadenas de televisión mundiales para grabarlo todo, en vivo y en directo? ¿No es raro, sospechoso y rayando en "si no hay noticia la inventamos, porque esto está muy aburrido"? Porque mi sospecha es que ese movimiento hacia Macedonia atravesando el río, mujeres y niños metidos en el agua, caras de desesperación y frío, es un "logro periodistico" para darle un poco de vidilla al tema y proporcionar imágenes diferentes a las ya habituales de un campamento de 12.000 personas. Yo es que soy así de desconfiada y mala gente, qué le vamos a hacer.

Bueno, a lo que veníamos; que a Heredero eso de las 12 .000 personas le parece del todo factible organizarlo de otra forma para que esa gente, mientras espera qué hacer con su vida, no solo sea "carne de cañón periodistico". Como buen aficionado al fútbol, Heredero ha calculado que muchas más de 12.000 personas se desplazan cada fin de semana para cualquier acontecimiento de fútbol, y de hecho, 12.000 supone una entrada muy pobre en cualquier partido de fútbol en cualquier capital europea. Por tanto, organizar con eficacia y atención considerada y civilizada a 12.000 personas no es algo que la entrenada policía de cualquier país europeo no pueda hacer, porque es algo que hacen cada fin de semana en cualquier ciudad europea.

Por otra parte, vemos imágenes de ese campamento con sus brillantes tiendas de campaña desparramadas por allí y por allá. Bien, tampoco es nada raro ni extraño que el ejército de cualquier país europeo no pueda organizarse de forma que la vida, dentro de las condiciones nefastas de estar en tierra de nadie, pueda ser algo más confortable. Nada más fácil que llamar al ejército para que organice zanjas que evacuen el agua de lluvia, ubique zonas de servicios comunes de higiene y haga una simple y siempre efectiva distribución en cuadrícula para la instalación de las tiendas de campaña. Algo que ya hacían los romanos en tiempos del Imperio, no estamos inventando nada nuevo. Es decir, el problema, por supuesto, es mucho más complejo que organizar un asentamiento eficaz para inmigrantes y refugiados y no es la panacea, pero ya que dentro del problema global lo más cercano es que, al menos, ese asentamiento no se convierta en algo parecido a una atracción turística, nada más fácil que organizarlo; y no es tan complicado, ya que es casi una tarea de rutina para cualquier ejército europeo y, como hay muchos niños, hasta se puede montar una carpa guardería-ambulatorio donde organismos presentes en todas estas contingencias puedan hacer su labor de vigilancia de salud.

Es decir, lo que vemos de lo que nos cuentan como "avalancha de refugiados" no es cierto o, al menos, no es toda la verdad; campamentos similares se llevan organizando como lugares de paso y control médico en las fronteras de cualquier conflicto que implique movimiento ingente y masivo de personas. No es una cosa que nos deba sorprender como si no hubiera ocurrido nunca antes, pues en campamentos similares viven miles de personas, mucho más que esas 12.000 personas en la frontera entre un país de la UE y otro que no lo es. Y desde hace décadas, oiga, allí están; solo hay que echar un vistazo a las noticias sobre África para comprobar que hay campamentos con más de 50.000 personas donde la gente que huye de su país por guerras o hambrunas, y a la que no se le permite volver, lleva instalada en campamentos desde los años 80. Y allí están, ya ven qué cosas, que se nos olvida todo muy fácil, y sin que nos preocupemos demasiado por ellos ni las causas por las que no pueden regresar a su país.

Aquí el problema es el mismo pero diferente, y no se puede decir que Europa no tenga experiencia en movimientos de inmigración masiva, puesto que esos campamentos en África son gestionados por muchos países europeos. Viendo lo que vemos, que es ese movimiento a diario de centenares de personas, nadie puede decir que no se sabe o no se puede gestionar. Poder sí se puede, que se quiera hacer y, sobre todo, hacerlo bien, ya es un tema diferente. El componente por el que no hay muchas ganas de organizar una acogida provisional y eficaz no es otro que la causa del llamado "efecto disuasorio", y viene dado porque si nos atenemos a la condición de "refugiado", que es lo que reclaman esas miles de personas para acceder a la UE, más concretamente solo a Alemania o Suecia, eso es lo que mosquea a las autoridades y ciudadanos; porque no hay que ser experto jurista internacional para saber que la tal reclamación, así planteada y desde otro país de la UE, no ha lugar. El estatus de refugiado se circunscribe a persona que huye de su país por grave peligro de su integridad física por persecución militar, ideológica o de cualquier otro tipo que ponga en peligro su vida por decisiones arbitrarias de un estado que no respete la declaración de derechos humanos. Bien, si ponemos el caso de quien huye de Siria por todas o alguna de esas razones, en cuanto pase la frontera de Siria y reclame su condición de refugiado ya no está en peligro de muerte y persecución. Una vez reconocida esa condición de refugiado por el país que así lo acoja, su condición de refugiado le da ciertos derechos pero también ciertas obligaciones. Si un refugiado llega a Grecia para salvar su vida de otro estado que lo persigue, lo primero es registrarse como tal. Ya estamos en la UE, territorio seguro. Pero, claro, Grecia no cuenta con las ayudas sociales que existen en Alemania y Suecia, y ahí está el conflicto de intereses. Yo, en situación de huir de guerra y miseria, no duden que haría lo mismo y trataría por todos los medios de meter el pie en el país correcto y no en uno donde solo me van a dar los buenos días y un búscate la vida.

Pero claro, todo derecho tiene sus obligaciones (siempre se nos olvida la parte de las obligaciones), y si obviamos el registrarse como refugiado en el país a donde se llega, cosa a lo que muchos se niegan en redondo porque si te registras como refugiado en Jordania o Turquía, Grecia o Macedonia, países más cercanos al conflicto, allí debes permanecer y dar cuenta de tus movimientos. Por tanto, por muy políticamente incorrecto que suene, nadie que llegue a Grecia por los medios que sea puede, en el sentido de que el ordenamiento jurídico internacional le da a la categoría de refugiado, reclamar tal condición de refugiado si al pisar tierra griega -europea no hace ese sencillo trámite. Por tanto, no hay refugiados en Grecia, no se los puede considerar como tal. Y, además, provienen de Turquía, país que no amenaza su vida por razones políticas o ideológicas.

Pero las leyes siempre van tres pasos por detrás de todo hecho humano y el caso es que la gente de muchas nacionalidades diferentes llega a Grecia previo pago de una buena mordida de dinero por parte de las mafias que se dedican al transporte de seres humanos como si fueran bultos de mercancía. Y mientras arreglamos el mundo y le ponemos nombres a las cosas, es evidente que la realidad es la que es, y lo mismo que es tontería ponerse a discutir sobre de qué color pintamos la pared de una casa mientras la casa se cae, pues tratemos que la casa no se caiga y aplaste a quien está dentro antes de elegir el color de las paredes. La gente va a seguir llegando a Grecia. Grecia, que yo sepa, cuenta con un ejército y no debe de estar mal dotado de medios puesto que se lleva una buena parte de los presupuestos de la nación griega. Pues bien , nada más fácil que organizar esos campamentos provisionales de forma eficiente y no que la gente se agolpe sin ton ni son y sin saber cómo ni dónde. Y si el ejército griego no se ve capaz o le da pereza o no cuenta con los medios, que lo dudo, pues nada más fácil que recurrir a los profesionales de los ejércitos nórdicos, expertos en organización de campamentos en condiciones climatológicas adversas. La lluvia para los nórdicos es buen tiempo, te organizan un campamento eficaz en un fin de semana.

Efectivamente, no con eso se va a solucionar el problema, pero igual que no es lo mismo esperar de pie que sentado, ya que la gente llega y va a seguir llegando, ¿qué trabajo cuesta que a los que llegan se les proporcione un mínimo de comodidad, que no es más que habilitar ese espacio a la forma de un campamento militar con sus calles, zanjas, puntos de luz y agua, servicios higiénicos y espacios comunes de organización? No es complicado ni resulta más caro que no hacerlo. Así que no sé a qué estamos esperando o, como dice Heredero, 12.000 personas no llega ni a la mitad del aforo de cualquier campo de fútbol de mediana categoría, no puede ser tan complicado... Y en vez de repetir octavillas de falsas noticias entre toda esa gente para, me temo, proporcionar "imágenes nuevas" a los noticieros y periódicos, por no decir que reirse de ellos, nada más fácil que distribuir información veraz de cómo organizar esos campamentos y su posible situación y no mostrar a esa gente como "noticia". Son seres humanos, no animalitos de zoo ni fauna salvaje que se contempla y se fotografía desde un jeep. Y tampoco su condición de gente desplazada les inhibe de contribuir a no convertir ese entorno en un estercolero; organizar basura y excrementos es lo primero que se debe hacer y tampoco es tan complicado, te lo explica y organiza cualquier novato de los scouts.

También es verdad que convendría saber quién dirige esas mafias que cobran 2.000 euros por cabeza por una plaza en un bote de plástico, y mucho me temo que nos llevaríamos muchas sorpresas y será por eso que no conviene menearlo ni investigarlo como "noticia periodística". Y también hay que revisar eso de ser "refugiado a la carta" y solo querer llegar a Alemania o Suecia; eso tampoco es, y ya es otra cosa muy distinta a ser "refugiado" y de hecho, por estos lares, ya sabemos que tanto España como Portugal son destino non grato y solo somos territorio de paso, algo de lo que ya se quejaban alemanes y suecos con encargos de "más y mejor contención" a las autoridades españolas, italianas y griegas cuando aún veían los toros desde la barrera; y ahora que la "frontera" ya no es Lesbos, Ceuta o Sicilia, se dan cuenta de que no tienen ni idea de cómo manejar una situación que veían lejana y ajena hasta que les ha explotado en la cara.

¿Cómo se soluciona todo esto? Pues si lo supiera, estaría en la ONU contándolo y poniéndolo en práctica. No tengo la menor idea puesto que nos cuentan verdades a medias o mentiras con apariencia de verdad y, si no se conoce bien el problema, no se pueden dar soluciones eficaces, solo teorías. Y para teorías ya tenemos a Einstein, cuando se trata de personas no vale ponerse a teorizar y lo primero es solucionar problemas. Si no hay intención de saber y detener a las mafias que dirigen toda esa nueva esclavitud de trata de personas, pues lo más urgente a la par que práctico es que esos campamentos no se conviertan en guetos u otros mercadeos de personas, y organizarlo de forma eficaz. Cuesta lo mismo hacer las cosas mal que hacerlas bien, solo que cuando se hacen mal cuesta más tiempo hacerlas de nuevo y bien. ¿Y si empezáramos por hacer las cosas bien? No puede ser tan complicado pero claro, hacer las cosas bien no sería "noticia".

Y ¡por favor!, no más paseítos de "famosos" por los campamentos con docena y media de reporteros detrás, esperando a captar el momento "lágrima de conmovido y concienciado famoso"; eso queda muy bien para el currículum ético cívico del famoso, pero no soluciona nada. Ni te des paseos ni llores, manda dinero. Vende o subasta uno de tus casoplones y eso sería más útil a la par que solidario; el resto, mero show de moñeces para portada de revista. Y ¿de verdad que nadie se pregunta ni investiga quién y por qué hace que cientos de personas atraviesen un río en pleno invierno para que, sabiendo como se sabe, tengan que volver atrás por el mismo e idéntico camino?

¿A qué estamos jugando?

29 de septiembre de 2015

Champán sin remordimientos

Imagen: Hola.
Las elecciones autonómicas catalanas me han liberado del compromiso personal de consumir determinados productos porque, en aras de mejorar la economía patria, una siempre se decanta por productos "de los nuestros" antes que "de otros". No sabía yo de lo erróneo de mi planteamiento y, aunque mis acciones pasadas ya son irrecuperables, y bien que lo lamento porque fue un autentico sacrificio gustativo, hoy por fin me veo liberada.

En este 27-S, que es como un mal chiste porque resulta que han ganado todos y han perdido todos, y Convergencia y Esquerra juntos han conseguido menos escaños juntos que por separado (parece increíble pero es cierto); es decir, tres años tirados a la basura para conseguir peores resultados que solo sirven para ver y vivir, en vivo y en directo, una utópica teoría sociopolítica de cómo sería, por ejemplo, un gobierno conjunto del PP y UI. Que es lo que es esa alianza extraña entre Convergencia y Esquerra. En ese sentido, es todo un privilegio ser espectador de tal cruce contra natura, y ver qué sale de ese apareamiento va a ser entretenido.

Pero si alguien ha salido ganando en esta jornada electoral, ni lo duden: he sido yo.

En medio todo este show mediático, oí a un señor y a su hija, dos personas muy educadas que expresaban libremente su opinión sobre su voto por "La extraña coalición", explicar que la base principal de su opción electoral era que "durante 300 años España ha oprimido a Cataluña". ¿Qué me dice, buen hombre? ¡Ah, bueno, bueno, bueno! Eso no se puede consentir, ¿no es cierto? Y si es por eso, tranquilo, que aunque yo no estaba enterada de tal cosa, pues que aquí menda no quiere verse involucrada en ningún tipo de opresión. ¡¡Hasta ahí podríamos llegar!! Y por mi parte pueden estar tranquilos los catalanes, que prometo solemnemente que de mi bolsillo particular no sale ya ni un céntimo que constituya ni contribuya a ningún tipo de "opresión". Porque si bien no es agradable sentirse persona non grata y "opresora", pues oiga, este buen hombre me ha quitado un enorme peso de encima.

Llevo toda mi vida de adulta, en las ocasiones de fiesta y celebración, brindando con y libando ese líquido infecto que se llama "cava catalán". En mi ingenuidad, no sabía que estaba contribuyendo a la opresión de un pueblo y, encima, bebiendo algo que en realidad no me gustaba na-da. Y ya que hoy me siento liberada de todo remordimiento, lo tengo que decir y lo digo: el cava catalán es mediocre por no decir rematadamente malo, y no aguanta ni punto de comparación con el más torpe champán francés. ¡Señor, señor, la de veces que me he comprado una botella de champán francés casi como un placer clandestino! Sí, champán francés, de los franceses que nos quemaban los camiones de fresas, los mismos que tan mal llevan que los españoles les ganen sus trofeos "patrios" delante de sus narices, y encima sean declarados los mejores deportistas por aclamación mundial. Que nunca se ha visto que los franceses insinúen nada "raro" sobre los grandes triunfos de un incombustible y suizo Féderer, o que duden de la capacidad deportiva de las selecciones de baloncesto de Rusia o Serbia y, sin embargo, ya sabemos de las "bromitas" a costa de Nadal o Pau Gasol.

Por tanto, mi afición al champán francés ha sido siempre una especie de placer prohibido que me causaba grandes remordimientos por comprar un "producto extranjero", existiendo algo similar "no extranjero". Pero ¡es que el champán está taaaaaaan bueno...! Cosa que no puedo decir de ningún cava. Pero ha sido oír a ese buen señor y a su hija y lo de la opresión española y, oiga, que se me han quitado los remordimientos de golpe y, si pudiera, les mandaría a padre e hija una tarjeta de agradecimiento. Porque si los franceses dicen que se sienten humillados por los triunfos deportivos y los precios competitivos de los frutos españoles, eso no es nada en cuanto a saber que los catalanes se sienten oprimidos por los españoles. Y no puedo hacer nada respecto a que la selección española de baloncesto sea campeona de Europa, pero respecto a la opresión catalana sí puedo hacer algo, y es no volver a probar para el resto de mi vida ni una gota de cava. Que es algo que hacía por pura solidaridad con un producto que no me gustaba nada, en consideración a que era "de los nuestros"; pero visto lo visto y oído lo oído, pueden estar tranquilos los catalanes que se consideren oprimidos y acosados por españoles porque, por mi parte, el cava desaparece ¡por fin! de mi vida. ¡Aleluya!

Nada, nada, que no se diga que con la compra de productos catalanes contribuimos a la opresión española, porque de las ganancias de las ventas catalanas y sus cuestiones fiscales viene lo de "España nos roba" y, aunque mi intención era inocente e incluso solidaria, por mi parte no voy a contribuir a ningún opresor desajuste fiscal. ¡Válgame el cielo, no, por favor! Arrepentida me hallo de todas las botellas de cava que han pasado por mi casa, pero a la torre Eiffel pongo por testigo de que nunca volverá a pasar una gota de cava por mi gaznate. Ya he sufrido demasiado y ya era hora de quitarme esa "opresión" de encima. Y, ahora y ante mí, se abre un nuevo mundo donde el cava ya no existe y solo hay champán francés... Y no les puedo explicar la felicidad que ello supone. Y no soy la única, somos muchos los que casi a escondidas comprábamos y saboreábamos con fruición, en la intimidad del hogar, un champán francés con unos langostinos de Cádiz, en esos días alternativos a la rutina que todos nos merecemos "porque yo lo valgo", y lo comentábamos a media voz, que no se supiera mucho que nos decantábamos por lo francés en detrimento del cava.

Pero en este glorioso día de liberación, hoy mismo voy a ir a mi supermercado de confianza y comprar, con orgullo y satisfacción y de forma bien visible, una botella de champán francés. El que sea, no he probado uno que no me guste, y la variedad es infinita y con toda clase de matices. Los franceses llevan mal perder en lo deportivo, pero esto de los espumosos es que lo bordan, ¡mon dieu! Y lo haré todas las veces que me apetezca, lo comentaré y hasta lo publicaré en mi Facebook, Pinterest, Twitter, Instagram, y hasta pondré una nota informativa en el tablón de anuncios de mi comunidad.

¡¡Me gusta el champán francés y detesto el cava!! ¡Qué gusto da poder decirlo! ¡Por fin!

Que yo sí que estaba "oprimida" y se me ha quitado de golpe. ¡Gracias, gracias, gracias a esos ciudadanos, padre e hija, que me han abierto los ojos (y recuperado el paladar)! Porque ya que los franceses nos tienen manía y los catalanes también, fuera remordimientos y vamos a lo que vamos, y es que el espumoso francés es infinitamente mejor que el español, ¡perdón!, catalán y yo, como Rafael Nadal, no soy rencorosa y ya siempre brindaré con champán francés. Ya si los gallegos también nos dicen que se sienten oprimidos por el resto de españoles, pues me va a costar mucho más dejar de tomar un Albariño; no les digo que no porque los hay estupendos pero, oiga, el mundo es muy grande y hay unos vinos chilenos extraordinarios que nada tienen que envidiar a los gallegos.

De momento, liberados de nuestro concepto "solidario" con productos que creíamos "de los nuestros" y que, sin saberlo, estábamos contribuyendo con nuestro consumo al malestar y opresión de ciudadanos catalanes, pues estoy en disposición de dar la enhorabuena a los catalanes porque, además de que se van a hartar de tomar todo el cava que no van a vender en el resto de España, seguro que eso de no tener que compartir sus productos con los opresores los llenará de alegría y entusiasmo y así dispondrán de más cantidad para exportar a quien quieran.

Todos contentos.

14 de abril de 2015

Programa electoral de la Maru

Visto lo visto, que eso de montar un partido político y ponerse a dar solución a todos los problemas es tan fácil, pues oiga, yo no voy a ser menos y me voy a montar un programa electoral de flipar. Van a quedar ustedes encantados y ya les pondré mi cuenta corriente para que me ingresen donativos que no les pienso devolver, avisados quedan.

A ver.

El mayor problema que acucia la preclara mente de los españoles es, parece ser, el paro. Nada, eso se lo arreglo rápido. ¿Tiene usted hijos en edad de trabajar y no encuentran dónde? Métalos a cura. Están los seminarios vacios y, mejor que tenerlos en casa mano sobre mano, cualquier cosa.

- ¡Es que mi hijo no es creyente!

¿Qué importará eso? ¿Acaso un reponedor de supermercado cree en el sistema logístico empresarial? ¿O un camionero cree en la conveniencia de los transportes terrestres como ideal de vida? ¿Acaso un vendedor de seguros lo hace por vocación de súper héroe salvador del mundo?

- Pero ¡es que mi hijo tiene dos carreras y un máster!

Pues mejor, llega a obispo antes. Y ¿qué hace un obispo en la vida? Pues no lo tengo muy claro, pero muy cansado no parece...

- Pero ¡es que yo quiero tener nietos!

Y ¿quién se lo impide? No se preocupe, lo bueno de la religión católica es que si se peca, te confiesas y todo es perdonado. Ahora bien, lo de ser cura va a consistir, sobre todo, en dedicarse al cuidado de ancianos y desvalidos, que para dar proclamas ideológicas ya hay otros. Y no me diga que no es mucho mejor tener al niño dando compañía a venerables ancianos que están solos, o dar conversacion y consuelo a inmigrates desprotegidos, que estar pendientes de reponer los yogures en un expositor. ¿No estamos tan concienciados de buenrrollismo y amor al prójimo desfavorecido?

Y a la niña ¿qué, la meto a monja?

No, decididamente no. Los hombres en la Iglesia son ilustrísimo, excelentísimo y hasta pueden llegar a ser príncipes. Sin embargo, las mujeres son o esclavas, o redentoras, o adoradodas y toda serie de cosas que no le convienen a nadie y mucho menos a una mujer. Para las chicas tenemos otro plan, y que ya les cuento.

Porque lo que resulta indispensable para que una sociedad progrese es que las mujeres accedan sin cortapisas ni complejos ni remordimientos al mercado de trabajo. Y eso se traduce en que las niñas siempre obtienen mejores notas en los estudios pero luego se enamoran, tienen hijos o eso que se dice de "forman una familia" y se jode todo. Porque cuando llega lo de formar una familia, ¿quién "decide" renunciar a una carrera profesional para ocuparse de la progenie? Pues casi siempre las mujeres. Por tanto, solucionar eso solo se consigue de dos formas:

- o bien con responsabilidad igual entre progenitores (déjenme que me carcajee, juas, juas),
- o con ayuda familiar. Y vamos a dejar a los abuelos tranquilos, que bastante tienen con mantenerse vivos después de haber criado a su propia progenie.

Y, con toda sinceridad, si somos justos, el hacer pasar a los señores por los trances de los que siempre nos quejamos las mujeres (de tener excesiva responsabilidad en cuestiones domésticas y de cuidado de la progenie), el querer que hagan lo mismo no va a funcionar. Y eso hay que aceptarlo, vivimos en un mundo ególatra machista y nos podemos morir de aburrimiento esperando esa tan ansiada igualdad. No va a llegar, porque si yo fuera un hombre haría lo posible y lo imposible por escaquearme de ese marrón.

Por tanto, lo mismo que hacen los poderosos del mundo para poder ser poderosos, mi medida programática es que a cada mujer que tenga hijos se le adjudique desde el día uno de la maternidad una ayuda familiar, no en forma de cheque de nada, que te lo acabas gastando en tonterías; no. Ayuda familiar en forma de persona cualificada y en calidad de funcionario que se haga cargo de los hijos mientras los padres trabajan .O ven la tele, da igual. Es decir, un servicio profesional de nannies hasta la mayoría de edad de la progenie.

- ¿No sería mejor un servicio de guardería gratis?

Pues no. Siempre he pensado que las guarderías son como garajes para niños, niños a los que desde bien pequeños se los despierta y viste de madrugada para dejarlos con otro montón de niños, cuando los niños, cuando son bebes y tiernos infantes, lo que tienen que hacer es, sobre todo y ante todo, dormir y no estar de la ceca a la meca sometidos a los horarios de sus padres.

- ¿Una nanny por cada familia y gratis? Sí, claro. Y eso ¿cómo se paga?

¡Ah, yo qué se! Aquí estamos hablando de programas políticos, no de quién o cómo se pagan las cosas. ¡A mí qué me cuenta! En todo caso, ya encontraremos algo que expropiar, no se preocupe. O le vendemos en leasing el acueducto de Segovia a algún millonetis americano para que lo ponga en el jardín. Y luego se lo expropiamos. Again.

Bueno, ya tenemos a la mitad de los jóvenes en paro colocados, los chicos de curas y las chicas de tutoras infantiles. Arreglao.

- ¡Qué sexista y anticuado!

Oiga, pues si no le gusta, a recoger fresas a Dinamarca, que es muy cansado pero pagan bien. Y no me diga que no es mejor ser cura o tutor infantil que estar deslomado día tras día recogiendo fresas o aceitunas, pero allá cada cual. Y nadie dice que sea para siempre, pero por algo hay que empezar y mejor eso que estar en casa mirando la pared.

No me interrumpan que se me van las ideas... ¿Por dónde iba? ¡Ah, sí!

Medida urgente: abolir los toros y el fútbol. ¡Pero ya!

Entre campos de fútbol, campos de entrenamiento, plazas de toros y dehesas, todo eso está ocupando una inmensa cantidad de terreno que resulta totalmente indecente tener desocupado. Y que todo es quejarse de lo que ganan los banqueros, pero ¿qué es eso de que los futbolistas ganen en un año más que el presupuesto nacional de deportes de todo el país? ¿Eso no le parece indecente a nadie? Además, ¿quién nos metió en la cabeza eso de competir en deportes? Los griegos. Y no vamos a ser cansinos con lo de para qué les ha servido. Quien quiera hacer deporte que lo haga, pero eso de que alguien gane 20 millones al mes por dar patadas a un balón no es propio de sociedades civilizadas.

He leído hace poco que el fútbol se inventó como remedio a la masturbación. Masculina, se entiende.Y eso explica muchas cosas. Pues oiga, la masturbación es buenísima para la salud; mastúrbense ustedes todo lo que quieran y dejen de hacerse pajas mentales, que eso es peligroso. Lo de los toros creo que ni merece explicación: si a usted le gusta ver cómo otro mata un animal, hágase matarife de empresa cárnica y no me haga el idiota vestido con mallas y capote. A quien le guste el arte y hacer posturitas que haga ballet, que bien bonito que es y no muere nadie. Claro que la disciplina y esfuerzo físico que requiere el ballet no está al alcance de todos los hombres, ese es el problema, tal vez.

Por la situación geográfica de este país, estamos destinados a ser la Florida de Europa; por tanto, los servicios turísticos de este país tienen que ser buenos no, lo siguiente, de excelente para arriba. Porque tenemos de todo: playa, montaña, ríos, mares, bosques frondosos y hasta desiertos, además de todo tipo de representación cultural, gastronomía para contentar al más tiquismiquis y, en general, los españoles somos gente bastante simpática, lo cual viene bien para eso del turismo.

Y con esto, enlazamos con el tema educativo. El que nos conviene es el modelo alemán, sin duda. En Alemania no estudia carreras superiores quien quiere, estudia el que demuestra que tiene ganas y vale para ello. Y punto pelota. De lo que recuerdo de mi paso por la universidad, aquello era un cachondeo. Mi facultad no, porque en mi facultad tonterías las justas y los "enlaces informativos" de los sindicatos de estudiantes ni se acercaban. Recuerdo que siempre había huelgas, huelgas por todo aunque nadie tenía mucha idea de qué y para qué, pero en junio nunca había huelga, miren qué curioso. Aunque sí alguna que otra amenaza de bomba que, casualidad, coincidía con el día de algún examen final.

Por tanto, educación universal y gratuita, pero eso de quedarse en la universidad hasta los 38 años ni de coña. Yo he tenido delante "estudiantes" con más barba que mi padre, de esa gente que tiene síndrome de Peter Pan, entra en la uni con 18 años y no quiere dejar de ser "estudiante". Eso no puede ser. Y hablando de estudiantes, antes que nada: hay que cambiar los horarios de todo. Sobre todo de los colegios. ¿Qué barbaridad es esa de que nuestra progenie se levante a las 6 de la mañana para salir de casa a las 7 porque pasa el autobús que los lleva al colegio, que empieza a las 8? Esos pobres infantes serán unos desgraciados toda su vida, porque la infancia necesita, sobre todo y ante todo, dormir y dormir respetando su ritmo biológico; y no hay nada lógico en tener que despertar a nadie de madrugada para algo que se puede hacer a cualquier hora del día. Así que cambiamos pero ya todos los horarios escolares, empezamos como muy temprano a las 10 de la mañana.

- Pero oiga, que con ese horario no puedo llevar a mis hijos al colegio, ¡que estoy trabajando!

A ver si ponemos atención: ¿no le he dicho que tiene usted una tutora para sus hijos desde que nacen hasta la edad legal de echarlos a patadas de casa? Además, también a usted le vamos a cambiar el horario de trabajo, no va a trabajar ni dios antes de las 10 de la mañana, salvo profesiones específicas que requieran horarios continuos, como bomberos, policías, sanitarios, que tendrán turnos racionales y no las burradas a las que ahora se les obliga.

- No se yo si eso funcionará...

Usted calle y aprenda, insensato. ¿No ve que le estoy salvando de usted mismo y del sistema corrupto que le oprime? ¿Por dónde iba? ¡Qué manía mas fea y qué poca educación esa de interrumpir, oiga! ¡Fidel Castro hablaba siete horas seguidas y nadie le interrumpía! Y esa es la razón de un bloqueo que ha durado tanto, no hay ser humano que aguante un discurso de nadie que dure siete horas. ¡Bloqueen la isla!

¡Ah, sí! Horarios laborales.

Lo que le hace mucha falta a la gente es dormir, y en este país donde más se duerme es, precisamente, en el trabajo. Vas a cualquier sitio de atención al cliente o ventanilla institucional y te atiende gente con ojeras hasta los tobillos, cara de pocos amigos y voz de resaca. Y no es que se hayan pasado la noche de juerga, es que la gente no duerme lo suficiente. Pues eso también lo arreglo rápido. Se acabó eso de la tele en horario continuo, que estamos todos muy enviciados con la telebasura. A partir de las 12 de la noche, pantalla en negro y a dormir (o a leer, que es más sano y se amplía vocabulario), y el que quiera tele a todas horas, tendrá que pagar por ello. ¡Y lo vamos a poner carísimo! Nada de esas ofertas de 10 o 15 euros al mes por ver la tele de pago. No, no, no, de 200 euros para arriba, de tal forma que le va a compensar a usted más comprar un reloj de oro a plazos que ver la tele. Y, por supuesto, lo que ya hacen los británicos: impuestos por cada televisión que usted tenga en casa, que hay gente que tiene más teles que libros.

Hablando de libros.

Libros a precios populares, no más de 5 euros de precio de venta al público. Vamos a ejercer un proteccionismo feroz sobre el mundo de la cultura, más que el de los japoneses sobre su producción de arroz, de tal forma que todo el tiempo que hemos estado perdiendo viendo fútbol y toros en la tele, lo vamos a dedicar a ir al teatro. La gente se queja de lo caro que es ir a espectáculos culturales pero parece que a nadie le duele pagar pequeñas fortunas por un abono para los toros o pagar lo que sea por un partido de fútbol, por tanto ¡menos lloriqueo, que pagar 7 euros por ir al cine no es nada comparado con los veinte como mínimo que cuesta ir al fútbol! Y nadie se queja de eso.

Libros subvencionados y superprotegidos, pero los actores y actrices, que en el teatro hacen dos funciones al día, merecen un buen sueldo, mucho más merecido que los futbolistas que solo "trabajan" hora y media a la semana. Y por favor, inculquen a sus hijos el amor por el teatro y olviden el fútbol, que solo trae problemas, disturbios y mala leche. ¿Cómo hemos llegado a ser una sociedad en que los nuevos dioses paganos son una panda de muchachos cuyo único mérito es correr y dar patadas al balón? ¿Por qué la gente se pelea o hasta se mata por defenderlos? Se lo digo yo, porque son millonarios sin más esfuerzo que correr y pegar patadas, algo para lo que todos nos sentimos capacitados.

Pero bueno, da igual, como el fútbol queda abolido desde ya, no tendremos problemas.

- Y si no hay fútbol, ¿a qué deporte dedicamos nuestros esfuerzos gimnásticos?

Al golf. ¿Usted ha visto alguna vez disturbios, insultos, peleas o similares con algo relacionado con el mundo del golf? ¿A qué no? Pues eso, golf como deporte nacional, al aire libre y caminatas por el campo; más sano no puede ser. Para usted y para mí, simples aficionados de tiempo libre, ponemos más grande el agujero donde meter la bola, que ya nos conocemos y como no entre la bolita nos vamos a frustrar y acabaremos mal.

- Eso es minigolf y ya está inventado.

Pues mejor.

- Y si llueve, ¿qué?

Pues se pone usted un chubasquero, no me sea llorica, que el golf se inventó en Escocia y no tienen el clima de Miami. Y ¿sabe usted dónde se juega más al golf?

- ¿En Miami?

¡En Suecia! ¿No estamos siempre con eso de que hay que imitar a los nórdicos porque son tan listos? Pues, hala, a jugar al golf hasta de noche. Como hacen los suecos.

- Me aburre usted con sus estúpidas ideas.

Más me aburre a mí el fútbol y ya ve, programa diario y a todas horas, que tenemos que saber sobre la vida y milagros de toda esa gente y alrededores. ¿No le gusta mi programa político? No importa, ningún político cumple nunca nada de lo que dice y los hay que ni tienen programa, solo jeta, y ahí están, jaleados por el populacho. Yo no valgo para la vida política, puedo mentir un rato pero enseguida me canso y se me nota. Pero hacer un programa político es bien fácil, total, ¡nadie los lee!

- ¡Yo sí!

Pues mejor lea a Calderón de la Barca, que aprenderá algo.

2 de diciembre de 2014

Programa económico de Soñemos

PRESENTACIÓN
Hola, gentes

RESUMEN DEL DOCUMENTO
Es un documento cojonudo.
Lineas de actuación y medidas concretas.
Blablabla...
Dinero para todos (paga Europa, o China, o el Sultán de Brunei, que está forrado... Ya encontraremos a alguien, no sus preocupeis).



Eso son, en resumen, las 68 páginas del que nos dicen que es el "borrador" de un posible pero aún inexistente programa económico. Es decir, he leído eso del borrador del programa económico de Podemos, que es como el best-seller del año, pero con la peculiaridad de que todo el mundo hablaba de él como si lo pudiera recitar en verso cuando... ¡Ni-si-qui-e-ra-e-xis-tí-a!

Que no entiendo como se puede elogiar o defenestrar algo que no-e-xis-te... Y sigue sin existir, puesto que estas 68 páginas de mucha letra y poco número es, no lo olvidemos, un "borrador".

Mi conclusión es breve.

Aparte del fenómeno paranormal de que todo el mundo discuta sobre algo que no existe, si este "programa" lo han realizado catedráticos de Economía... Hay que cerrar las universidades. TODAS. Y al que le gusten los cuentos de hadas, que lo encuaderne y le ponga dibujitos. Es todo tan hermoso...

En todo caso , no hay duda que el documento está inspirado por las ideas de Groucho Marx: "Aquí tiene mis principios, si no le gustan, tengo otros". Porque esto va por fascículos y promete que va a ser una saga literaria más larga que La Guerra de las Galaxias. No olvidemos que es aún un "borrador", es decir, una posibilidad "en sucio" de un posible trabajo final. Al menos eso ha sido hasta ahora lo que se llama un borrador, algo sin acabar y que realmente no compromete a nadie.

Pues vale, leamos el borrador.

Que son ganas de hacer perder el tiempo al personal, pero hoy me pilla el asunto con tiempo libre.
Y por resumir, que si el anterior "programa europeo" era precioso pero imposible, este es igual de bonito y más literario, pero no es mucho mejor en lo que se supone que estamos tratando, que es economía. Y más que económico, ya les digo que es un documento literario, empezando con la cita a Pablo Neruda, siguiendo con Lluis Llach, Roosvelt, Ghandi, y acabando con el Papa Francisco. Pues vale.

Y si esta formación politóloga -televisiva consiguió un millón largo de votantes gracias a un programa económico fantasioso, digno de Harry Potter y su varita mágica, con este nuevo (que solo es un "borrador" y, por tanto, seguimos sin saber cómo se paga o pagaría ese bonito cuento de hadas), puede que el entusiasmo de los eurofans decaiga algo pero aun así permanezca. Porque reconocer que has votado a una estafa televisiva no mola nada y duele perder la ilusión en la magia.

Pero leer siempre es bueno para las neuronas, así que leamos.

Es mucho blablabla haciendo lo que hacen todos, echar las culpas al universo entero de todo, con la ventaja de que a estos de Podemos nada se les puede reprochar puesto que NADA han hecho aún. Y como renuncian a presentarse en elecciones municipales, a esos puestos más cercanos a los votantes, que es votar a quien dirige y gestiona las cuentas del Ayuntamiento y ahí sí que nos vemos todos por la calle y no solo en la tele, pues que como renuncian a esa cercanía al votante... Nos tendremos que conformar con esto de un "borrador" para un mundo feliz.

Le pongo un seis como trabajo literario, demasiada palabra para poca chicha, hay que concretar más. Es un trabajo de alumno mediocre: mucha cita, poca chica. Y ese truco del almendruco, de rellenar para no dejar de contestar, ya lo hemos hecho todos en los exámenes cuando eramos estudiantes...

Pero ¿qué más dará?

Si la economía es como la climatología, uno puede hacer predicciones científicas o simplemente desear que no llueva el fin de semana y, ya con la maleta preparada, llega una borrasca ciclogénica explosiva o el anticiclón de las Azores y te la lía parda. Por tanto, el borrador le importa a todo el mundo una mierda, porque ¿desde cuando el votante español lee o ha leído nunca el programa electoral de nadie? Aquí se vota al que te mola porque te mola y punto. Y al que no te mola pero jode al que te mola, pues se le vota aún menos. De toda la vida. Bueno, ¡aquí y en todos sitios!

En fin... Lo dicho, no me puedo creer que este documento esté redactado por catedráticos en Economía. De hecho, no me lo creo. Porque si me lo creo me desmayo. Es imposible. Como mucho, es un bonito y literario documento hecho por alumnos de Bachiller como trabajo de fin de curso para la asignatura de Literatura.

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